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Domingo, 11 de diciembre de 2016

John Regis, consejero de Trump, anuncia un posible veto a la entrada de ultraizquierdistas españoles: “No queremos que llenen de piojos EEUU”


John Regis.

John Regis.

M. J. Carrizo/Especial para AD.- Responsable de la campaña de Donald Trump para la captación del voto latino, al empresario de origen puertorriqueño John Regis no le duelen prendas a la hora de decir lo que piensa. Su incorrección política, de la que presume, y su estilo cercano y directo son consideradas dos de las claves del sorprendente 34 por ciento de votantes hispanos que, contra todo pronóstico, se decantaron por la candidatura de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Empresario de éxito (su firma tiene ramificaciones en más de una decena de países del continente americano), socio y amigo íntimo del nuevo mandatario estadounidense, John Regis es también uno de los impulsores; junto a Steve Bannon, dueño de Breitbart News y jefe de estrategia del gobierno de Donald Trump, del proyecto informativo orientado a la comunidad hispana que Alerta Digital pondrá en marcha en Estados Unidos.

Nombrado consejero principal de Trump para asuntos relacionados con las comunidades latinas, John Regis señala que los dirigentes que compondrán la nueva administración han incrementado sustancialmente sus previsiones de éxito dada la buena aceptación ciudadana que han tenido las propuestas adelantadas por el presidente en cuestiones tales como la sanidad, la educación, la represión de la inmigración ilegal y las relaciones internacionales.

Profundo conocedor de la situación política en España, Regis muestra su preocupación por la radicalidad de la izquierda española y comprometió el apoyo del nuevo líder norteamericano “a todas las personas de bien en Europa, que aman sus países y quieren preservar su identidad cultural, frente al globalismo y el multiculturalismo”.

Cree bastante probable que la victoria de Trump provoque un efecto dominó. “Millones de europeos han visto en la victoria de Trump una señal de que algo está cambiando. La gente se está despertando. Hay dos modelos políticos en juego; uno lo representa la UE, una macro-burocracia, donde unos hombres grises deciden sobre el futuro de países y regiones cuyos nombres ni siquiera saben pronunciar; el otro es la sobernía nacional, donde cada país decide por sí mismo”.

Especialmente crítico se muestra el consejero del presidente de EEUU con el proceso “deliberado” de islamización que está padeciendo Europa. A su juicio, no hay recetas mágicas para detenerlo, aunque sí se muestra moderadamente optimista respecto a la progresiva toma de conciencia de los europeos dado lo mucho que hay en juego. “Los partidos y las organizaciones progresistas promueven la invasión musulmana de Europa, con el fin de destruir cualquier vestigio de fe cristiana en el continente. Representan una fuerza para el mal que difunde todo tipo de aberraciones, como el aborto y la homosexualidad. Es una pieza importante en el Nuevo Orden Mundial que se está construyendo”.

Regis subraya sobre todo que la llegada de Trump ha evitado que Estados Unidos siga los pasos del continente europeo. “La derrota de Clinton nos librará de la implantación de proyectos eugenésicos, cuyo objetivo era rediseñar moralmente Estados Unidos, reducir al máximo su natalidad para implementar la llegada de mano de obra extranjera, destruir sus raíces humanísticas, acabar con el concepto de unidad familiar, alterar los hábitos normales por conductas contrarias al orden natural y adoptar las nuevas síntesis culturales, desde el sincretismo al relativismo, que han traído como consecuencia la pérdida del sentido del bien y del mal. Los medios informativos controlados por unos pocos jugaron un importante papel en la promoción de Clinton y en demonizar a Trump. El pueblo de Estados Unidos reaccionó a tiempo y lanzó un mensaje rotundamente claro: sólo desde compromiso con el porvenir cristiano de Estados Unidos podremos hacer frente a un desafío en el que nos jugamos el ser o no ser de nuestra civilización”.

Tras establecer una relación entre la islamización europea y la pretensión de los partidos globalistas, John Regis se muestra especialmente rotundo al descartar cualquier posibilidad de diálogo entre la nueva administración de su país y las organizaciones izquierdistas radicales. “Las combatiremos en cualquier escenario posible, ya que americanos y patriotas europeos somos herederos del mismo legado histórico y cultural”, afirma. En este sentido, John Regis adelanta un más que probable veto a la entrada en Estados Unidos de izquierdistas radicales españoles y del resto de Europa. “Algunos partidos muy conocidos han podido ser financiados por dictaduras que comprometen nuestra seguridad nacional, bien a través de su apoyo a grupos terroristas, como promoviendo el tráfico de drogas a Estados Unidos. Es lógico, por tanto, que también consideremos cómplices a los dirigentes europeos de esas formaciones políticas”. “Tenemos además otra razón de peso: no queremos que llenen de piojos Estados Unidos”, añade irónicamente.

Al respecto, nos anuncia la elaboración de una larga lista de dirigentes y líderes progresistas europeos, que engrosará la base de datos de las autoridades aduaneras. “Pedimos a nuestros amigos europeos que nos ayuden a identificar a todas esas personas que pudieran convertirse en un foco de subverción durante sus viajes a Estados Unidos”. En España, esta información podría ser canalizada a través de la embajada de Estados Unidos cuando se produzca el relevo del actual embajador, eminente figura del ‘lobby gay’.

 

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