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Viernes, 2 de diciembre de 2016

Jxsí y la CUP debaten si reducir el plazo entre la DUI y el referéndum


Nuevo debate en el seno de las filas independentistas del Parlament a cuenta de la hoja de ruta. Los diputados de JxSí y de la CUP debaten ahora si se deben reducir los plazos entre la aprobación de la Ley de Transitoriedad, es decir, la declaración de independencia, y el referéndum para no dejar al Estado demasiado tiempo de reacción.

La hoja de ruta definida en el debate de la cuestión de confianza, basada en la divisa “referéndum o referéndum”, establece que el artículo primero de la Llei de Règim Jurídic Català -de Transitoriedad jurídica en el argot procesista- declare Catalunya como un Estado independiente y así se blanquee, mediante la soberanía expresada, la convocatoria del referéndum prometido.

Es decir, el primer artículo de la ley de Transitoriedad Jurídica implica la Declaración de independencia de manera unilateral pero “condicionada” al resultado del referéndum que se celebrará después de aprobar las leyes de la desconexión -hacienda, seguridad social además de la de transitoriedad jurídica-.

Este escenario ha abierto un debate entre los estrategas independentistas sobretodo con la vista puesta en setiembre de 2017. Con esta fecha en la agenda, coexisten dos teorías. En primer término, mantener los plazos más o menos previstos de aprobar las tres leyes en julio y convocar el referéndum para la segunda quincena de setiembre. Un espacio de tiempo que permitiría una campaña que buscaría el aval de los usos y costumbres del derecho internacional para el refrendo.

La segunda teoría que está encima de la mesa es recortar drásticamente los plazos temporales entre la aprobación de las leyes y la fecha del referéndum. Los defensores de esta tesis es que dejar el verano al Estado para que tome medidas es “cuando menos, imprudente”. Por eso, buscan la fórmula que imbrique de una manera más ágil la ley de Transitoriedad con el referéndum sin apenas transcurrir ni una semana entre una y otro.

Los que apuestan por esta fórmula recuerdan que la campaña “no se debe ser sólo de quince días” y que “por tanto, debe iniciarse inmediatamente”. De este modo, se avisaría a la población de la “rapidez” que deben tener los plazos para conseguir celebrar el referéndum con plenas garantías y sin dejar tiempo de reacción al Estado.

¿Y el proceso constituyente?

A todo esto, debe completarse el famoso proceso constituyente que todavía está en pañales. De hecho, la regulación del proceso constituyente en la ley de Transitoriedad es una de las diferencias entre los partidos que configuran Junts pel Sí y la CUP puesto que define el campo de juego de cómo debe articularse una virtual república catalana.

Como calzar el proceso constituyente en un planteamiento de reducción de plazos preocupa a los diputados responsables de regular jurídicamente este aspecto clave. Menos tiempo para una negociación compleja que inquieta a los legisladores del proceso constituyente.

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