¿Quién sigue manteniendo que ETA ha sido derrotada con el Estado de Derecho y la unidad de los demócratas?

Después de ser hallado un zulo de ETA hace unos días por agentes de la Guardia Civil y de la Dirección General de Seguridad Interior francesa (DGSI) en un bosque del norte de Francia, donde escondían 145 armas cortas, entre pistolas y revólveres, ¿quién sigue siendo tan estúpido para mantener la versión de que ETA ha sido derrotada con el estado de Derecho y la unidad de los demócratas? ¿Quién se sigue tragando la milonga inventada y difundida con éxito, por el mayor traidor a su Patria y más nefasto presidente del gobierno de toda la Historia de España?

Los minutos de silencio, los lazos negros sobre el pecho, y las manos pintadas de blanco para protestar por los crímenes de ETA, siguiendo las consignas del bipartidismo, no han hecho otra cosa que envalentonar a los criminales y a sus esbirros, y permitir que toda la patulea infecta de marxistas que desde un partido u otro dan su apoyo a los terroristas y aplauden sus crímenes, actúen con total impunidad en cualquier parte de nuestro territorio, pero especialmente en Cataluña y Vascongadas.

¿Es que no acaban de ser víctimas de un apaleamiento multitudinario dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua, por una banda de hijos de puta? ¿Es que puede existir un español de honor cualquiera que sea su ideología, que no proteste, contra este acto vandálico e incivil, que solo sirve para calificar a los que respaldan a los terroristas y a los asesinos?

¿Es que acaso no ha sido el gobierno del Partido Popular quien acatando la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, puso en libertad a los terroristas vascos de la ETA más sanguinarios?

¿Es que no es acaso una realidad, que de esa impunidad terrorista se han derivado después actos y comportamientos reprobables y repugnantes todos los días, protagonizados principalmente por marxistas y podemitas posicionados del lado de los etarras, como la agresión al presidente del Gobierno en Pontevedra, el asalto a lugares de culto y camposantos católicos, el apaleamiento a sacerdotes en el interior de las iglesias, la brutal agresión a un legionario en el metro de Barcelona por una cuadrilla de separatistas, y el alto índice de agresiones en los centros de enseñanza, fiel reflejo y fruto precisamente de esa impunidad que los más jóvenes ven en los terroristas?

¿Es que no es acaso el gobierno vasco presidido por el separatista Urkullo, quien pretende otorgar viviendas gratuitas a los terroristas vascos de la ETA que vayan saliendo en libertad, financiadas con el dinero de todos los españoles, incluidos las víctimas del terrorismo?

¿Es que acaso no es ese estado de Derecho al que tanto se alude, junto con la unidad de los demócratas donde caben marxistas y terroristas, los que están permitiendo que los criminales hayan alcanzado las instituciones y se sienten en los escaños de las cámaras legislativas de la nación, y estén siendo remunerados con los impuestos de los sufridos contribuyentes españoles, incluidos las víctimas del terrorismo?

Cincuenta cobardes hijos de puta para apalear a dos guardias civiles desarmados y a sus mujeres, y además con premeditación, nocturnidad y alevosía. Que valientes.

Estos gudaris solamente atacan en grupo a victimas débiles o desarmadas. En toda la historia de ETA, jamás ningún mierda de éstos se ha enfrentado cara a cara con la Guardia Civil o la Policía Nacional. Cuando no han podido activar la bomba a distancia o acribillar a su víctima por la espalda, siendo sorprendidos por las Fuerzas de Seguridad, siempre han levantado los brazos temblando de miedo e identificándose como miembros de ETA, rindiéndose con el mojón blando en el culo.

Recuerdo una agresión multitudinaria protagonizada por una cuadrilla de éstos cobardes gudaris, en la que molieron a palos a un ertzaina. En las imágenes fue identificado Jon Igor Solana Matarranz (que apellidos más vascos, ¿verdad?), como el más criminal y sanguinario agresor. Se cebó con odio y saña con aquel policía cuando éste yacía en el suelo sin posibilidad de defenderse.

Pues bien, posteriormente, dos cobardes etarras hijos de puta, acabaron en Sevilla con la vida del coronel médico del Ejército del Aire don Antonio Muñoz Cariñanos (DEP) de 58 años de edad, casado y con tres hijos, mientras se hallaba en el despacho de su consulta. Dos “valientes gudaris hijos de puta” le dispararon a bocajarro varios tiros en la cabeza. Los asesinos se dieron a la fuga de inmediato por las calles de la capital hispalense, pero los ciudadanos de bien, los españoles biennacidos, colaboraron con la Policía dando cuenta puntual de las calles por las que huían los criminales, hasta que fueron sorprendidos por las Fuerzas de Seguridad.

Uno de los asesinos era precisamente, aquel que con tanta saña agredió al ertzaina, quien por supuesto, se rindió de inmediato. El otro hijo de puta que lo acompañaba, Harriet Iragi Gurrutxaga, se escondió en un piso franco, pero gracias de nuevo a la colaboración, insisto, de unos buenos españoles, la Policía dio con él criminal. Cuando fue requerido por los policías para que se entregara, lo hizo llorando como un bebé y gritando con los brazos en alto: -“¡Por favor no disparéis, no disparéis!”.

Posteriormente trascendió, que el “valiente gudari” que acaba de asesinar a un español inocente, se había cagado literalmente encima cuando era detenido por la Policía. Los agentes que practicaron su detención no sabían cómo agarrarlo y sentarlo en el “zeta”, para no pringarlo todo de mierda.

De una cosa podemos estar todos seguros, cuando los cobardes agresores de Alsasua (Navarra), que tan “valientes” han actuado en cuadrilla, se cagarán encima cuando vean aparecer los primeros tricornios entrando en el pueblo.

Y para finalizar, mi más sincero y fraternal abrazo a los dos guardias civiles y a sus respectivas parejas, deseándoles una rápida y total recuperación.