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Lunes, 5 de diciembre de 2016

Zidane rota, Luis Enrique los agota


Los dos colosos del fútbol español y mundial son polos opuestos en su forma de competir. El líder destacado de la Liga, campeón vigente de la Champions, es un equipo de figuras definido por un entrenador que rompe con la preponderancia secular de las estrellas y realizas rotaciones constantes en su alineación con el fin de obtener el mejor rendimiento físico en cada partido. Zidane visita el Camp Nou con dieciocho futbolistas rodados y en plena forma, listos para vencer en territorio comanche. Enfrente, su colega Luis Enrique es el rey de todo lo contrario. El técnico del once fijo, a la vieja usanza. No cree en sus suplentes, tampoco les da confianza para que funcionen y el resultado de esa política es que el Barcelona basa su éxito en la genialidad de Messi y el «savoir faire» de Piqué, jefe desde atrás y capaz de resolver un entuerto en un remate de cabeza.

Zidane suma treinta y dos partidos sin perder con su estrategia de rotar a veinte futbolistas

Mañana se miden el sol y la luna, un Real Madrid que lleva treinta y dos encuentros sin perder con una alineación diferente cada vez y un Barcelona zambullido en once hombres que solo son cambiados por lesión y que dependen demasiado del mago argentino. Con ese estilo, los locales ganaron la Liga y la Copa, aunque desde el 4 de enero, fecha en la que Zidane relevó a Benítez, el balance es claramente favorable a los blancos también en el puente aéreo entre dos Ligas, con una sola derrota, el 27 de febrero en el Calderón.

El Madrid cambia y luce

El Barcelona espera infligir mañana la segunda derrota liguera al Real Madrid de la era Zidane. Lo intentará hacer con un once más desgastado que el del líder. La presumible alineación de Luis Enrique en el clásico (Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Macherano, Alba; Rakitic, Busquets, Gomes (Iniesta); Messi, Suárez, Neymar) suma dos mil minutos más de fútbol que el equipo que presentará el preparador francés. El conjunto catalán acumula un total de 8.879 minutos de competición en trece jornadas de Liga. Si Iniesta fuera titular en lugar de André Gomes, la cifra sería de 8.652 minutos. Y si jugara Denis, la cantidad ascendería a 8.994. Las variaciones son mínimas y explican una tendencia. El cansancio de Messi, Rakitic, Busquets, Luis Suárez y Mascherano, siempre al límite para salvar jugadas decisivas, ha sido patente en partidos como el de Anoeta.

El presumible once del líder suma 6.883 minutos de Liga, dos mil menos que el once casi fijo del Barcelona, que acumula ya 8.879

«Zizou» pondrá enfrente una escuadra con 6.883 minutos de esfuerzo en trece encuentros. Keylor; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Modric, Kovacic; Lucas, Isco Casemiro), Cristiano; y Benzema, siempre discutido. Si Casemiro fuera titular al final, en detrimento de Isco, los números descenderían a 6.854 minutos. Y en el once madridista tampoco estarán inicialmente Nacho, Pepe y Asensio, que harían descender todavía más la cifra y que serían perfectamente titulares, como Casemiro, sin que el esquema sufriera deterioro alguno. Incluso Kroos y Morata, otros dos estandartes de la etapa Zidane, podrían jugar mañana si fuera una final de Champions.

Sin Iniesta no manda

Esa es la virtud del líder, que puede realizar cuatro o seis variaciones respecto al once previsto sin echar a nadie de menos. En el megacantado Real Madrid de las estrellas subsiste la mayor igualdad del fútbol español, pero no se dice. Eso no vende.

Zidane rota con Nacho, Pepe, Danilo, Morata, Casemiro, Asensio, Isco Lucas, Casilla y ahora Mariano. Luis Enrique cambia por obligación con Umtiti, Digne, Denis, Arda y Alcácer. Solo Denis ha funcionado bien

El Barcelona sí es, por el contrario, el equipo del estrellato. Luis Enrique quiere jugar siempre con los mismos. Y ha acusado demasiado la ausencia de Iniesta. Sin el manchego no hay mando ni personalidad en el centro del campo. No hay sustituto. También ha notado en exceso las bajas de Alba, Piqué y Mascherano. Ni Alcácer, ni Arda, ni Gomes han sabido aprovechar sus oportunidades. Denis Suárez ha sido el reserva que mejor ha rendido.

El balance de situación de las dos grandes empresas del balompié universal es muy claro. Dicho esto, el clásico es una historia diferente. Son solo noventa minutos, en los que cuenta más el ardor y la motivación del futbolista que el estado de forma general.  El duelo se desmarca de las tendencias que han demostrado uno y otro plantel. Un toque de esencia de Messi puede decidirlo. Y un remate de Cristiano, como lo ha hecho frente al Atlético (triplete) y el Sporting de Gijón (doblete). Lo definirán los detalles de clase. Y en eso, los dos equipos están sobrados. Desde Piqué y Ramos a Busquets y Modric.

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