Marc Márquez, campeón del Mundo de MotoGP

En su primera oportunidad el piloto de Cervera
Marc Márquez
se ha llevado el título mundial después de cumplir su parte de ganar la carrera de Motegi, su primer triunfo en el circuito japonés en categoría estrella y su quinta de la temporada. Quienes no lo hicieron fueron sus dos máximos rivales, Valentino Rossi y Jorge Lorenzo, que cayeron en carrera en dos de las curvas más lentas del circuito. Es la primera vez que Márquez gana un título mundial ganando la carrera que le proclama campeón.

Tenía ritmo para escaparse y eso fue lo que hizo Márquez así que pasó a sus dos rivales, el del liderato a Lorenzo en la curva 9 en la tercera vuelta. Impuso un ritmo fortísimo, dio cuenta primero de Rossi, con quien tuvo sus más y sus menos, muy nervioso Valentino, a lo largo de la segunda vuelta y posteriormente de Lorenzo que había aprovechado el duelo entre ellos para escaparse en cabeza. Pero nadie tenía el ritmo de Marc y los volvió locos, especialmente a Rossi que era el segundo en la tabla y el más interesado en prolongar el campeonato. Con sumar un solo punto Rossi desbarataba el match-ball pero se empecinó en ir a por Marc que al final forzó su error.

Antes Rossi tuvo que dar cuenta de Lorenzo y tardó bastante y en cuanto se desembarazó del renqueante físicamente mallorquín, se fue a por Márquez . Pero en la séptima vuelta, entró pasadísimo en la curva 10 y se fue al suelo el experto campeonísimo italiano poniendo fin a su trayectoria en Motegi y en aquel momento quedando ya descartado virtualmente por el título, su cuarto cero del año.

Las mejores imágenes de la celebración de Márquez




Lorenzo seguía tras el de Cervera, pero físicamente no podía en un circuito muy exigente hasta para los físicos más potentes. Además el mallorquín no se encontró nada cómodo con el delantero Michelin escogido, el medio como Márquez. Un hombre que siempre da cada vuelta por el mismo sitio o entraba largo o se quedaba corto.

Dovizioso y las Suzuki de, primero Aleix Espargaró y luego Maverick Vilñales, le acosaban y en cuanto saliera del podio el mallorquín Márquez iba a ser campeón. El balear se defendió con todo, pero a tres vueltas para el final llegó el error de Lorenzo en la curva 9 en forma de caída. Dovizioso y Viñales, ya con las plazas muy consolidadas en ese momento después de que Mack conservara mejor neumáticos y se llevara el fuelo con su compañero Aleix Espargaró, estaban demasiado lejos para cazar a Marc.

Y entró Márquez primero en la línea de meta, su 55º triunfo de siempre, 29º en MotoGP y con tres carreras por delante su quinto título de siempre en siete años, tercero de MotoGP en cuatro temporadas, datos que nadie tan joven había podido firmar en la historia. Y por segunda vez se corona campeón delante de los jefes de Honda, como hiciera en aquel maravilloso 2014 de los 10 triunfos seguidos de salida.

El gato de la suerte del casco permitió la carambola a Márquez en Motegi, pero el título se lo ha ganado a pulso superando toda la presión en un año en el que ha ido al límite, sufriendo mucho al inicio de la temporada sobre una Honda inferior a sus principales rivales Yamaha y Ducati, sabiendo conformarse cuando tocaba hacerlo algo que va contra el carácter del cerverino. Pero esa fue la lección del aciago 2015, sumar punto a punto antes que restar 25 de golpe y tener inmensa paciencia, otra de las cualidades que más le cuesta armarse.

Ganar en un circuito donde nunca lo había hecho en MotoGP cuando se estaba jugando ya la opción de ganar el título sólo lo puede hacer un piloto único e irrepetible y hacerlo cuando quedan tres carreras para el final también está en mano de uno bien grande, como es él. Cinco triunfos cuando quedan tres carreras en las que Márquez ya será libre para ser Márquez, para invocar la puerta grande porque la ambulancia ya no le dejará sin título.