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Sábado, 3 de diciembre de 2016

Finaliza tras 12 horas el motín en el CIE de Aluche


La historia se repite últimamente en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche en lo que a motines e intentos de fuga se refiere. Al mismo tiempo que la Policía Nacional blindaba anoche con 2.000 agentes los accesos al Santiago Bernabeu para controlar a la peligrosa afición del Lieja que disputaba contra el Real Madrid un encuentro de Champions League, en Aluche -sur de la capital- se originaba un motín. Concretamente medio centenar de internos aprovechaban la reducción de las medidas de seguridad del centro para tratar de escapar del CIE emulando a los 17 compañeros que protagonizaron una fuga a finales de este mes de agosto -diez fueron detenidos casi de inmediato y siete lograron completar la fuga con éxito-. Finalmente, pasadas las 9.30 de esta mañana y 12 horas después del intento fallido de huida, los 39 reclusos que permanecían amotinados en la azotea han abandonado su protesta sin que se hayan registrado heridos.

La Policía Nacional, por medio de sus portavoces, ha negado ante la prensa que la fuga y la menor seguridad hayan sido una causa efecto del motín. Sin embargo, según ha podido saber ‘La Vanguardia’, otros miembros del Cuerpo han reconocido fuera de micrófono el relajo del dispositivo policial en la jornada de ayer. Unas declaraciones que, además, coinciden con las del Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE) cuyo Secretario General y Portavoz es Alfredo Perdiguero ha lamentado que el operativo desplegado en el CIE haya pasado de 13 a cinco agentes desde 2014 para realizar el mismo trabajo.

Los internos han aprovechado la celebración del partido para poner en marcha su plan pasadas las 21 horas de ayer. Primero tapar las cámaras de seguridad con ropa para dejar sin visión al centro de control, después romper parte del mobiliario, y, finalmente, tratar de escapar, sin éxito, por algunas de las ventanas que dan acceso directo a la calle. El mismo ‘modus operandi’ de la última fuga en la que los reclusos lograron salir por la ventana de uno de los baños situados cerca de una de las salas de ocio y del comedor “serrando los barrotes y saliendo por el hueco abierto para escapar en vehículos de alta gama que aguardaban en las calles aledañas”.

Según han confirmado fuentes de Interior, el grupo estaba formado en su mayoría por reclusos de origen argelino quienes han decidido enrocarse en la azotea al ver frustrado su intento de fuga. Las primeras informaciones apuntan a que la protesta ha sido pacífica: “no tenían armas, más allá de los materiales que puedan haber encontrado en la azotea, y no se han registrado heridos ni altercados”.

La circulación rodada en la Avenida de los Poblados donde se ubica el centro ha quedado interrumpida de manera preventiva durante toda la noche, mientras que la Policía Nacional ha mantenido acordonada la zona hasta el final de la protesta. El despliegue ha contado con al menos siete dotaciones de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos como antidisturbios así como un helicóptero que vigila desde el aire los movimientos de los amotinados.

Poco más ha trascendido. La versión oficial ha sido escasa durante toda la noche como así han denunciado concejales y cargos de Ahora Madrid y de Podemos a quienes las autoridades del centro no les han dejado entrar en las instalaciones ni les están ofreciendo ninguna información sobre el operativo puesto en marcha: “Señalamos la opacidad en la gestión de esta situación. Ninguna noticia desde los responsables del CIE”, ha escrito en Twitter el delegado de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero.

A la delegación municipal se han unido, a lo largo de la noche, decenas de activistas de diversos colectivos favorables al cierre de los CIE con la intención de apoyar a los internos y vigilar “posibles abusos policiales” a la hora de reprimir la protesta.

Quejas formales

Las quejas por el CIE llevan repitiéndose desde hace años. No sólo en Madrid, sino en Barcelona y Murcia, entre otros. El Ministerio del Interior admitió en octubre de 2015 que España incumple el reglamento de este tipo de centros por “las necesidades económicas, presupuestarias y de personal que exige”. Los centros retienen a inmigrantes debido a su situación irregular en el Estado español donde pueden permanecer privados de libertad durante un máximo de 60 días a la espera de una expulsión que, según datos oficiales, en la mitad de los casos no llega a culminarse.

El Ayuntamiento ha expresado su deseo de que el motín se resuelva de “la manera más pacífica posible”, “cuanto antes” y “sin heridos”. “Les hemos expresado todo el apoyo del Consistorio”, ha reconocido Barbero, “y nuestra voluntad de apoyar en la negociación”. Un extremo que viene a confirmar que el Ministerio del Interior ha comenzado a negociar con los amotinados.

Cierre del CIE

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha llamado a “solucionar” la situación “respetando los derechos humanos y de forma pacífica” y “después, cerrarlo”, ha escrito en su cuenta de Twitter. “Los CIEs son una vergüenza para nuestra sociedad y es nuestra obligación cerrarlos. En democracia los derechos son de todas”, ha señalado en la misma red el secretario Político de la formación, Íñigo Errejón.

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