Cuenta atrás para la llegada de ExoMars a Marte

<p>El módulo Schiaparelli (a la derecha) ya se ha separado este domingo del satélite TGO (a la izquierda) para preparar su ‘amartizaje’ el próximo 19 de octubre. / ESA/ATG medialab</p>

El módulo Schiaparelli (a la derecha) ya se ha separado este domingo del satélite TGO (a la izquierda) para preparar su ‘amartizaje’ el próximo 19 de octubre. / ESA/ATG medialab

La pregunta sobre si hay indicios de vida presente o pasada en Marte es uno de los grandes interrogantes científicos actuales. Para responderla, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia espacial rusa Roscosmos han desarrollado el programa ExoMars, cuya objetivo es investigar el entorno de Marte y probar nuevas tecnologías que allanen el camino de cara a futuras misiones de recogida de muestras al planeta rojo en la década de 2020.

De momento este programa incluye dos misiones. La primera despegó en marzo e incluye el envío de un satélite para el estudio de gases traza (TGO, por sus siglas en inglés) y un módulo demostrador de entrada, descenso y aterrizaje llamado Schiaparelli, que este domingo ya se ha separado del satélite a unos 6 millones de kilómetros de la superficie marciana. La segunda fase consistirá en el envío de un rover o vehículo de exploración en 2018.

Esta semana será clave para la misión ExoMars 2016, ya que el miércoles el satélite TGO se insertará en la órbita marciana y Schiaparelli ejecutará su maniobra de entrada en la atmósfera marciana (a 121 km de altura), descenso y aterrizaje entre las 16:42 h y 16:48 h (hora peninsular española). En menos de seis minutos se posará en la región Meridiani Planum, un acontecimiento que la ESA retransmitirá a través de internet.

En su descenso, que comenzará con una velocidad de 21.000 km/h, utilizará un escudo térmico, un paracaídas, propulsores y una estructura deformable que absorberá el impacto final. El objetivo del módulo es probar una serie de tecnologías que permitirán el descenso controlado y el aterrizaje en Marte como preparativo para futuras misiones. Al ser un módulo demostrador está diseñado para funcionar solo unos días.

El miércoles el satélite TGO se insertará en la órbita marciana y Schiaparelli ejecutará su maniobra de entrada en la atmósfera

Schiaparelli también lleva un pequeño paquete científico que registrará la velocidad el viento, la humedad, la presión y la temperatura en el punto de aterrizaje, y obtendrá las primeras medidas de los campos eléctricos en la superficie del planeta. Estos datos podrían arrojar luz sobre el origen de las tormentas de arena. 

Los responsables de la misión controlarán las maniobras desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), en Alemania. También se seguirá de cerca desde el Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA (ESAC), en la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada, donde habrá un encuentro con expertos de la misión ExoMars.

Hará 15 fotos en blanco y negro

Aunque su pequeño paquete científico realizará lecturas de la atmósfera, el módulo carece de cámara científica como las que podemos encontrar en otros módulos de aterrizaje o robots exploradores, incluyendo el rover de ExoMars previsto para 2020.

No obstante, el módulo de aterrizaje monta una pequeña cámara técnica de la ESA, de 0,6 kg, denominada DECA (DEscent CAmera). Se trata de un modelo de recambio de vuelo adaptado de la Cámara de Seguimiento Visual (VMC) que llevaba la nave Herschel/Planck de la ESA para fotografiar la separación de los dos módulos tras su lanzamiento conjunto. 

Su objetivo es realizar durante el descenso 15 fotografías en blanco y negro que servirán para reconstruir la trayectoria y el movimiento de Schiaparelli, así como para proporcionar información contextual del punto de contacto. Los científicos ya han simulado la vista que esperan que la cámara capture durante su trayectoria. 

Sus 60º de campo de visión ofrecerán una amplia vista de la superficie, maximizando las posibilidades de ver formaciones que ayudarán a identificar el lugar de aterrizaje y revelar la actitud y la posición de Schiaparelli durante el descenso.

La cámara comenzará a tomar las imágenes aproximadamente un minuto después de que el escudo frontal se haya desprendido, con el módulo a unos 3 km del suelo. Así, las fotografías abarcarán unos 17 km2 de superficie. 

La cámara comenzará a tomar las imágenes aproximadamente un minuto después de que el escudo frontal se haya desprendido

Las fotografías se realizarán a intervalos de 1,5 segundos para acabar a una altitud de unos 1,5 km, cubriendo un área de unos 4,6 km2.

Después, a unos 1,2 km de altitud, se desprenderán el paracaídas y la cubierta trasera, y se encenderán los propulsores. Estos últimos se apagarán a tan solo 2 m del suelo y ahí será cuando la estructura deformable se encargará de absorber la fuerza del impacto.

Inventario de gases

Schiaparelli se dirigirá al centro de una elipse de 100 x 15 km en una zona relativamente llana de Meridiani Planum, en el hemisferio sur del planeta, cerca de su ecuador. Esta región ha sido ampliamente fotografiada en órbita, entre otros, por las sondas Mars Express de la ESA y Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA. 

Por su parte, el satélite TGO realizará un inventario detallado de los gases atmosféricos del Planeta Rojo, especialmente de los gases poco frecuentes como el metano, que implica que existe una fuente de corriente activa. Su objetivo es medir la dependencia geográfica y estacional del metano, para así determinar si procede de una fuente geológica o biológica. 

El TGO comenzará su misión científica a finales de 2017, tras un año de complejas maniobras de aerofrenado para circularizar su órbita. También funcionará como relé (un aparato que, mediante el empleo de una corriente auxiliar, permite la regulación y dirección de la corriente principal de un circuito) del vehículo ExoMars 2020 de la ESA. 

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Descenso del módulo Schiaparelli y simulación de las imágenes que irá tomando. / ESA/ATG medialab et al.