Ir a…

Noticiero Universal

Mil Noticias en Tiempo Real

Viernes, 9 de diciembre de 2016

Describen en múridos las diferencias de respuesta ante el estrés según el sexo


Cuando los investigadores activaron ciertas neuronas (en rojo) del cerebro de los ratones, observaron que machos y hembras mostraban conductas diferentes: ellas se volvían más sociables, ellos, menos inquietos. [Laboratorio de biología molecular de la Universidad Rockefeller/ Cell]

Los nervios que sentimos ante un evento estresante (antes de un examen o de hablar en público, por ejemplo) se mantienen normalmente en jaque gracias a un complejo sistema de circuitos en nuestro cerebro. Ahora, científicos de la Universidad Rockefeller han identificado en ratones una molécula clave dentro de este circuito neuronal responsable de aliviar la sensación de ansiedad. Pero, curiosamente, este mecanismo molecular parece que solo reduce la ansiedad en ratones macho, no en las hembras.

«Ello resulta inusual, ya que el tipo de célula involucrada es la misma, igual en número y apariencia, en el cerebro masculino que en el femenino», indica Nathaniel Heintz, autor principal del estudio. «Es un caso raro, en el que un solo tipo de célula es activada por el mismo estímulo pero produce dos comportamientos diferentes en cada sexo», insiste.

En concreto, los investigadores han hallado que la proteína de unión a la hormona liberadora de corticotropina (CRHBP) reduce la ansiedad en los ratones macho al detener la actividad de una hormona que interviene en la sensación de estrés, pero no en las hembras.

Efectos diferentes

Se sabe que, en los humanos, la conducta social y emocional, así como los trastornos asociados, varían entre hombres y mujeres. Aunque se piensa que las diferencias en los niveles hormonales y los circuitos del cerebro contribuyen a dicha distinción, los mecanismos específicos responsables de ello no se conocen bien.

En un estudio previo, los investigadores identificaron una población de neuronas que se activa con la oxitocina, hormona que promueve comportamientos sociales, entre ellos, la unión entre la madre y el bebé o el trabajo en equipo. Según constataron, en las hembras estas neuronas se excitaban más rápidamente en respuesta a la oxitocina y favorecían el comportamiento social, en cambio, tenían poco efecto sobre la conducta social masculina.

En el reciente trabajo, los científicos se han interesado por conocer la función de estas neuronas en los ratones macho. A través de la optogenética, una técnica en la que se diseña a estas neuronas para que se activen en respuesta a la luz, los investigadores examinaron el cerebro de los múridos mientras llevaban a cabo distintas tareas con el objetivo de medir su grado de ansiedad. «Comprobamos que si se activaban estas células en los machos, abandonaban el área protegida con mayor frecuencia, lo que significa que estaban menos inquietos. En las hembras, la activación de estas células no provocó diferencia alguna en relación con su grado de ansiedad», explica Heintz.

Mismos circuitos, sensibilidades distintas

A continuación, el equipo investigó los mecanismos moleculares que intervienen en estas respuestas distintas. Buscaron proteínas producidas por dichas neuronas. La proteína CRHBP era una de las más abundantes. «Nuestros resultados nos llevaron a proponer una vía de señalización en estas neuronas en el que la oxitocina estimula la producción de CRHBP», comenta Heintz. «CRHBP se une a una hormona llamada hormona liberadora de corticotropina, con lo que evita el desempeño de su trabajo normal para aumentar la tensión.»

Pero ¿por qué CRHBP reduce la ansiedad en los machos pero no en las hembras? Otros experimentos han revelado que las hembras presentan unos niveles de la hormona liberadora de corticotropina mayores que sus congéneres masculinos. De esta manera, una posible explicación sería que CRHBP no puede reducir suficientemente los niveles de la hormona liberadora de corticotropina en las hembras. En los machos, en cambio, reduce el nivel de la hormona del estrés por debajo de un umbral que afecta a la conducta y disminuye el estrés y la ansiedad.

Estos resultados pueden explicar cómo la oxitocina es capaz de promover comportamientos sociales en las mujeres y de aliviar el estrés y la ansiedad en los hombres. También sugieren que, pese a que los circuitos cerebrales que controlan los comportamientos masculinos y femeninos pueden tener el mismo aspecto, funcionan de manera distinta, ya que no responden del mismo modo a ciertas hormonas. Según los autores, estos hallazgos pueden arrojar luz sobre nuevas terapias para tratar los trastornos relacionados con la ansiedad.

«Los comportamientos emocionales y sociales son complicados, por lo que encontrar alguna pista sobre por qué unas personas son más vulnerables a la ansiedad que otras o por qué algunas son más sociables que otras resulta esencial. Se trata de preguntas fundamentales sobre la conducta humana que todavía no entendemos completamente», concluye Heintz.

Más información en Cell

Fuente: Universidad Rockefeller

Más historias deIntelectualidad

A %d blogueros les gusta esto: