‘Bonita’ aspira a ser enfermera y cosmetóloga, aunque aún espera casa

La fortaleza que muestra Jahaira Bazurto es envidiable. A sus 21 años tiene metas fijas y ganas de vivir, pese a que pasó ocho horas bajo escombros por el terremoto del 16 de abril, aunque que perdió su pierna y a su ‘bonito”, su pareja con la que solo compartió cinco meses.

Hoy, los días de Jahaira transcurren entre Manta y Quito, en donde se somete a rehabilitación física por la pérdida de la pierna derecha cuando cayó su vivienda ubicada en el barrio La Paz de Manta.

Ese 16 de abril trágico, su abuelo Gonzalo Sánchez Rivera murió, al igual que su pareja sentimental Yenrry Puentes, quien cariñosamente le decía mi bonita. La tierra fue tan devastadora, que dejó sin el edificio de sus padres, que también alquilaban departamentos.

Al momento del terremoto, ella le ayudaba a su pareja a ingresar datos en la página web de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí; quería estudiar Fisioterapia. “Yo dije temblor, pero luego todo se vino abajo; yo grité, reaccioné a los 5 minutos”, relata.

Puentes quedó cerca de ella bajo los escombros. “Me pedía que oremos, él trataba de tranquilizarme; yo me dormía, me desmayaba y él me halaba el cabello porque sentía que si me dormía, yo me moría”, reseña.

Los ‘bonitos’ fueron rescatados. Ella escuchó que él estaba en mejores condiciones que ella. Pero él había muerto. Pasó un mes sin verlo y Jahaira se enteró del deceso recién el Día de la Madre, en mayo, cuando la mamá de Puentes llegó a visitarla vestida de luto.

La situación de ella y de sus padres es difícil. En la actualidad todos viven en una covacha de unos 25 metros cuadrados, cuyas paredes son cartones, hojas de zinc y la puerta es un colchón que fue donado por el Municipio de Balao, Guayas. El espacio fue cedido por un pariente político.

La madre de Jahaira, Silvia Sánchez, afirma que está a la espera de algún bono de vivienda. “Fui a BanEcuador a ver si nos podían ayudar con crédito, pero totalmente no es así, no hemos tenido ningún apoyo, piden garante y en la situación que me encuentro, nadie quiere ser garante”, señala Sánchez

Jahaira aspira a continuar la carrera de Enfermería, que cursaba en tercer semestre antes del desastre, y a la par desea aprender cosmetología. (I)