El apoyo de Junts y ERC al candidato socialista no solo pasa por ceder a sus exigencias secesionistas, sino que sus pretensiones van acompañadas de una reclamación económica que supera los 92.000 millones de euros, que tendría que asumir el erario público.
El grueso de esta factura que van presentar tanto los republicanos como el partido de Puigdemont, corresponde a la deuda que Cataluña ha contraído con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), que suma a día de hoy 71.852 millones.
A esa cifra habría que sumar una más. Se trata de la deuda como ese déficit fiscal, que el Gobierno de Pere Aragonés ya cifró el año pasado en 20.200 millones de euros, cifra equivalente al 8,5 % del PIB catalán, y que exigen sea asumido por el Estado.
Espanya ens roba?, siguen afirmando los separatistas. Mejor cambiar de consigna: «La Generalitat roba a Espanya».

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