Inicio Actualidad Económica Air Europa, un rescate bajo sospecha por el «caso Koldo»

Air Europa, un rescate bajo sospecha por el «caso Koldo»

Quizá solamente sea una coincidencia temporal, pero el hecho de que la negociación del rescate de Air Europa se produjese en las mismas fechas en las que Víctor de Aldama, uno de los detenidos la semana pasada por la presunta trama de mordidas en los contratos de material anticovid durante el coronavirus, actuaba como asesor de la aerolínea, está generando cierta marejada en torno a cómo se gestó la ayuda. Y lo está haciendo porque, en la red que se investiga, estaría implicado también Koldo García, asesor muy estrecho entonces del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que tuvo un importante papel por su función en el rescate de Air Europa.

Como ha reconocido la aerolínea, Aldama fue asesor de Air Europa entre finales de 2018 –aunque no oficializaron la relación hasta septiembre de 2019– y septiembre de 2020 y recibió por sus servicios de intermediación unos 10.000 euros mensuales. Los últimos meses de la relación de Aldama con la compañía del Grupo Globalia coincidieron con los de la negociación de un rescate en el que el asesor puso mucho interés. Lo ha reconocido públicamente el propio Ábalos. El ex ministro de Transportes ha asegurado esta misma semana que, durante su etapa en ese cargo, despachaba habitualmente con Aldama porque trabajaba para Air Europa. Ábalos ha admitido que Aldama, que, según un auto de la Audiencia Nacional, tenía un «pase especial» en el Ministerio de Transportes, le preguntaba por el rescate de la compañía, a la que finalmente se concedió una ayuda de 475 millones de euros a cuenta del fondo de apoyo a la solvencia destinado a dar soporte a las compañías estratégicas (Fasee) que se vieron impactadas por la pandemia de Covid 19 y las restricciones para viajar, cuya gestión se encargó a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Aldama cobraba 10.000 euros al mes por sus servicios a la aerolínea de la familia Hidalgo

Air Europa logró el rescate más elevado de la pandemia en un tiempo récord: apenas dos meses

Ábalos siempre mostró especial interés en que el rescate de Air Europa saliese adelante. El ministro, como admitieron a los medios en agosto de 2020 fuentes del Ministerio de Transportes, se puso al frente de la negociación desde entonces y tomó decisiones como calificar de estratégica a la compañía, uno de los requisitos necesarios para acceder al dinero del fondo. Ábalos defiende y defendió que Air Europa es una compañía «de bandera» de propiedad española y de vital carácter para garantizar la conectividad de España.

El rescate, no obstante, no dependió en exclusiva del Ministerio de Transportes. La normativa del fondo establece que, antes de su remisión el Consejo de Ministros, debía ser aprobado por su consejo gestor. En aquel momento, este organismo lo integraban el presidente de la SEPI en funciones, Bartolomé Lora; la secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Ana de la Cueva; la subsecretaria del Ministerio de Hacienda, Pilar Palenque; el secretario general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, Raül Blanco; la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen; y el secretario general y del consejo y director de Asuntos Jurídicos de la SEPI, Javier Loriente.

Sea por el especial empeño de Ábalos o porque la situación lo requería, lo cierto es que Air Europa logró el rescate más cuantioso de todos cuantos concedió la SEPI en apenas dos meses. Una celeridad que no tuvo el fondo después con otras compañías. Aunque muchos atribuyeron el atasco posterior a la polémica generada por el rescate de otra aerolínea que también apuntó a Ábalos, Plus Ultra Líneas Aéreas, lo cierto es que desde la sociedad pública se apuntó a que el resto de expedientes, aunque requerían ayudas inferiores, conllevaban una complejidad en su tramitación que provocó un importante parón en la concesión de ayudas. Mientras que el Consejo de Ministros aprobó la ayuda a Plus Ultra en marzo de 2021, tuvieron que transcurrir tres meses, hasta junio, para que liberase otros 112,8 millones de euros para rescatar a Tubos Reunidos.

Ayuda autorizada

A pesar de las habituales relaciones que Aldama y Ábalos mantuvieron durante la negociación del rescate, desde Globalia han asegurado que el rescate cumplió todos los requisitos legales y administrativos impuestos por la SEPI y que no fue fruto de su mediación. «Éramos una empresa del sector turístico que tenía los aviones parados por lo que éramos totalmente susceptibles de recibir ese préstamo», según han asegurado desde el holding de la familia Hidalgo esta semana.

El rescate no es el único asunto del que Ábalos y Aldama despacharon. El exministro también trató con el presunto «comisionista», desde antes de la pandemia, el acuerdo de compra de Air Europa por parte de Iberia, que todavía no se ha llevado a cabo. Así, en una entrevista concedida a «Cuatro», remarcó que era un tema muy relevante para España y también para Bruselas, que tiene que abordar esa fusión. «Estamos hablando de temas de mucha envergadura en el transporte aeronáutico y de carácter estratégico para el país, ¿cómo no vamos a estar despachando?», dijo Ábalos.

Desde Globalia han asegurado también que todas las operaciones en la pandemia con vuelos para transportar material sanitario desde China se hicieron «en el cauce normal de negociación, a precios de mercado y sin comisiones de ningún tipo» para despejar las dudas sobre la posibilidad de que pudieran haber incurrido en pagos ilícitos en el marco de las diez adjudicaciones que lograron durante la pandemia para realizar estos servicios.

Air Europa también empleó los servicios de Aldama para tratar de recuperar –sin éxito– 180 millones de euros bloqueados por las autoridades de Venezuela por la hiperinflación, según la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO). Un trabajo por el que iba a cobrar casi 5 millones.