Clientes de Banco Popular, Pastor y Oficinadirecta: ¿cómo les afecta la venta del banco?

Pero ¿qué ocurrirá con los 4,1 millones de clientes españoles del Popular? Para empezar, desde este miércoles ya son clientes del Santander. La operación, que ha sido llevada a cabo con nocturnidad, afecta también a los clientes de Banco Pastor y Oficinadirecta. Pero no son ni los primeros ni los últimos que cambian de entidad a la fuerza. El baile de fusiones que ha vivido el panorama financiero español durante los últimos años ha provocado un trasvase significativo de clientes de una entidad a otra.

Cambio del número de cuenta… ¿y de oficina?

El cambio más significativo que sufrirán los clientes del Popular a corto plazo será el cambio de numeración de sus cuentas que ahora adoptarán el código del Santander (0049) y perderán el del Popular (0075). En cuanto a los recibos domiciliados, lo más probable es que la entidad los redireccione automáticamente a la nueva cuenta. Eso sí, las domiciliaciones que se firmen una vez la entidad informe a los clientes de la nueva numeración se tendrán que realizar a la nueva cuenta.

Es probable, también, que debido a duplicidades Santander decida cerrar alguna de las 1.644 oficinas situadas en España que la entidad ha heredado, lo que provocaría algunos traspasos de clientes a otras sucursales. No obstante, Ana Patricia Botín ha afirmado este mismo miércoles que de momento los clientes del Popular serán atendidos por los mismos trabajadores y en las mismas sucursales.

Cambio de condiciones en cuentas y tarjetas

Los únicos productos que podrán sufrir cambios serán los de duración indefinida, básicamente las cuentas y las tarjetas de débito y de crédito que el Santander haya heredado del Popular, que podrían verse modificados tanto en los requisitos de tenencia como en las tarifas. Es decir, que podrían encarecerse, señalan desde el comparador de cuentas sin comisiones HelpMyCash.com. Aunque la compra no tiene que alterar, per se, las condiciones de los productos del banco adquirido, es probable que más pronto que tarde el Santander acabe adaptándolos o eliminándolos, para ajustarlos a su estrategia de negocio, basada desde hace dos años en el Mundo 1|2|3. Esto podría disparar el número de titulares de la Cuenta 1|2|3 durante los próximos meses si el banco decide traspasar a sus nuevos clientes a su producto estrella.

Sea como fuere, la Ley 16/2009 especifica claramente que el banco deberá informar a los clientes como mínimo dos meses antes de instaurar las nuevas condiciones contractuales, plazo durante el cual el cliente podrá rescindir el contrato unilateralmente si no está conforme con la nueva propuesta.

Los depósitos a plazo fijo mantendrán su rentabilidad

Los titulares de depósitos a plazo fijo conservarán sus condiciones hasta el vencimiento, por lo que no verán modificada la rentabilidad. Eso sí, una vez llegado el vencimiento y, en caso de renovación, las nuevas condiciones serán las que dicte el Santander. No ocurrirá lo mismo con las cuentas de ahorro, cuya rentabilidad podrá verse modificada con dos meses de preaviso.

Las deudas siguen vigentes

Al igual que ocurre con los depósitos y con el resto de los productos que estén soportados por contratos de duración definida, los préstamos y las hipotecas seguirán vigentes con las condiciones que se pactaron en el contrato. Se mantendrán el tipo de interés, las comisiones, el plazo y el importe a deber, la única diferencia será que cambiará el acreedor y que las posibles modificaciones que se quieran negociar ahora tendrán que pactarse con el Santander en lugar de con el Popular. En cualquier caso, la deuda se mantiene vigente.

Los accionistas, los grandes perdedores

Los accionistas y los tenedores de deuda subordinada son los que se encuentran en peor situación: sus títulos han pasado a valer cero euros. Alrededor de 300 mil accionistas han perdido la totalidad de su inversión tras la compra del Popular, cuya acción se ha visto reducida a la nada.

Tal y como ha anunciado el FROB y con el objetivo de realizar la operación “sin comprometer recursos públicos ni afectar a ningún acreedor ordinario ni depósito”, la totalidad de las acciones ordinarias del Popular han sido amortizadas. Las pérdidas alcanzan también a los tenedores de instrumentos híbridos de capital y de deuda subordinada, que junto con los accionistas son los que salen peor parados de la operación.

Los fondos de inversión, a buen recaudo

Los inversores que contratasen fondos en el Popular pueden dormir tranquilos, ya que no se verán afectados por la transacción. Los fondos no forman parte del balance del banco y no están comprometidos, simplemente ahora pasarán a estar gestionados por el Santander. Caso aparte es que en la cartera de esos fondos se invirtiese en acciones del propio Popular, pero esto afectaría igual a los productos comercializados por otras gestoras ajenas al banco con una cartera similar.

La compra del Popular ha dado lugar a un nuevo gigante bancario. La entidad fruto de la compra “se convertirá en el banco líder en créditos y depósitos” ha informado el Santander. “Tendrá una cuota de mercado en crédito del 20 % y una cuota del 25 % en pymes, un segmento clave para el crecimiento de la economía española”.

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