El Popular, condenado por una multidivisa colocada a una pareja de comerciales

La demanda señala que no se ofreció información adecuada a los clientes para entender la naturaleza de lo contratado y sus riesgos. “Son personas que llevan trabajando desde los 16 años, con estudios básicos y sin conocimiento ni experiencia en productos financieros complejos”, señala Navas.

El banco alega que los clientes fueron debidamente informados de los pros y los contras de la multidivisa. Sin embargo, el empleado que se la colocó reconoció en el juicio que las simulaciones se realizaron a la fecha de la firma. “Es decir, una foto fija”, señala la sentencia. “Se comparó la hipoteca en euros a la hipoteca en yenes en el momento de la firma, pero no se les explicó qué pasaría en el futuro del contrató si la evolución euro/yen cambiaba, como era más que previsible por su propia naturaleza aleatoria”, explica Navas

Es precisamente esa falta de información en el carácter aleatorio el que afea la sentencia. “Si la demandada no conocía la evolución euro/yen, debía haberse asegurado de que sus clientes entendieran el carácter aleatorio de la fluctuación del tipo de cambio”, apunta el fallo. Además, los empleados del banco señalaron en el juicio que la colocación de hipotecas multidivisas era “reactivo”, es decir, sólo a demanda de los clientes. Una empleada dijo sólo haber cerrado dos operaciones. “A pesar de lo excepcional del caso no recordaba los detalles de esta operación”, afea la juez.

“Es difícil de creer que no recordara la historia de este matrimonio al que le niegan el pan y la sal hasta que se ven forzados a mejorar su oferta inicial y le ofrecen un producto de alto riesgo sin la debida información y cautela”, lamenta el socio-director de navascusi.com.

Aunque el banco alega que la redacción del contrato es “sencilla”, la sentencia concluye que el contrato “no detalla los riesgos”. Censura la ausencia de simulaciones y no haberse asegurado de comprender los riesgos. Concluye que dicha falta de información provocó un error vicio en los clientes que lleva a anular parcialmente el contrato multidivisa, obligando al banco a recalcular la operación en euros y condenando al Targo Bank (grupo Banco Popular) al pago de las costas. “El Popular faltó a la debida fidelidad hacia sus clientes y recibe el reproche judicial”, concluye Navas.

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