Hipoteca multidivisa: el ‘chollo’ que se convirtió en un arma de doble filo

Préstamos con un doble riesgo

Si hace unos años se decía que los préstamos multidivisa eran muy ventajosos, ¿cómo es posible que tantos clientes hayan salido perjudicados? La razón es muy simple: entre 2007 y 2008 el euríbor cotizaba por encima del 3 %, así que parecía buena idea contratar una hipoteca en yenes o en francos suizos referenciada a los índices de Japón o de Suiza, que por aquel entonces se situaban en torno al 1 % y al 2 %, respectivamente.

Veámoslo con un ejemplo. En 2007, las hipotecas convencionales tenían un interés de en torno a euríbor más 0,5 %, por lo que el tipo aplicado superaba el 3,5 %. En cambio, una hipoteca en yenes tenía un interés de en torno al 1 % más el valor del libor japonés, es decir, sobre un 2 % aproximadamente. Por tanto, en ese momento se pagaba una cuota menor con una hipoteca multidivisa que con un préstamo hipotecario en euros referenciado al euríbor.

Pero estos créditos también contaban con una desventaja que muchos bancos no explicaron debidamente a sus clientes: el capital se concedía y se devolvía en moneda extranjera. En consecuencia, el hipotecado corría un doble riesgo, puesto que su hipoteca se podía encarecer tanto si el índice de referencia subía como si la divisa (el yen o el franco suizo) aumentaba de valor respecto al euro.

Los hipotecados deben mucho más de lo que recibieron

A partir de 2009, el euríbor se desplomó, así que los que tenían contratada una hipoteca multidivisa vieron como sus cuotas ya no eran más baratas que las que pagaban los titulares de un préstamo hipotecario convencional. Además, tanto el yen como el franco suizo empezaron a mejorar su cotización respecto al euro.

Por ejemplo, en diciembre de 2007, un euro equivalía a unos 160 yenes, pero en 2014, equivalía a unos 145. Esto provocó un encarecimiento notable de las cuotas de las hipotecas multidivisa, que como hemos comentado, se tenían que pagar en moneda extranjera. Asimismo, los hipotecados vieron como el principal de su préstamo también aumentaba: si en 2007 una hipoteca de 15 millones de yenes equivalía a un capital otorgado de más de 90.000 euros, en 2014 esa cantidad había superado los 100.000 euros.

Por fortuna para los consumidores, en los últimos años varios juzgados han declarado abusivas las hipotecas multidivisa por falta de transparencia en su comercialización, así que muchos de ellos han podido recuperar el dinero que pagaron de más durante la última década. Sin embargo, todavía existen 70.000 familias españolas afectadas por estos préstamos según la organización ASUFIN, cuya situación podría resolverse en unos días cuando el Tribunal Supremo se pronuncie sobre la nulidad de estos productos.

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