‘La educación financiera que reciben los niños enseña a pedir créditos en lugar de becas’

Un gran número de niños de entre 13 y 15 años no son capaces de tomar decisiones sobre el gasto financiero ni resolver asuntos sencillos de economía como entender una factura, explicar los principales productos financieros o utilizar una tarjeta de crédito. Ese es el panorama que describe el último informe PISA sobre educación financiera. Uno de cada cuatro adolescentes españoles (concretamente, el 24,7%) no llegan al nivel mínimo de competencia en esta materia.

Según la OCDE el resultado de los estudiantes españoles es “preocupante”, pero ¿cómo de importante es la educación financiera?

La OCDE define a la educación financiera como “el proceso por el cual los consumidores mejoran su entendimiento de los productos, conceptos y riesgos financieros y, mediante información, instrucción y/o asesoramiento objetivos, desarrollan las habilidades y la confianza para llegar a ser más conscientes de los riesgos y oportunidades financieras, para realizar elecciones informadas, saber dónde dirigirse en caso de requerir ayuda y adoptar otras acciones efectivas para mejorar su bienestar financiero”

Es decir, la educación financiera consiste en desarrollar iniciativas tendentes a familiarizar a los ciudadanos con las cuestiones financieras.

En España la educación financiera entró en vigor en el curso 2015-2016. Fue a partir de ese momento en el que las comunidades autónomas pudieron ofertar una materia de libre configuración sobre educación. En algunas comunidades autónomas como Galicia y Castilla y León existe la posibilidad de elegir la materia de educación financiera.

Pero a día de hoy existe un debate entre aquellos que consideran que este tipo de educación está sesgada y trata de “convencer a los jóvenes del sistema en el que vivimos” y la banca. Los bancos son los principales organismos que apuestan por la educación financiera.

Educación financiera: ¿formación pensada?

“Hay una confusión: la educación financiera se centra en enseñar a un niño a defenderse en un modelo económico que ya está diseñado.Son los bancos quienes dicen a los jóvenes que en lugar de becas, es mejor proporcionar créditos”, explica a Público Xurxo Torres, catedrático de Universidad de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de A Coruña.

Torres critica que esta sea una formación pensada, ya que “esta es la sociedad que queremos fijar como definitiva. “No hay posibilidad de asegurar un modelo de bienestar y por eso se enseña al alumnado a moverse en ese mundo”.

“Se está dejando la educación de los jóvenes en manos de los bancos”, explica Xurxo Torres

Este Catedrático trata de explicar que los argumentos de PISA lo que enseñan es a “preparar al alumnado a moverse en una sociedad que no va a poder hacerse cargo de planes de pensiones”. Cree que se conciencia a los niños a que hay “una necesidad de contratar seguros privados porque no va a haber una seguridad privada para todo el mundo”

Xurxo afirma que la educación financiera solo trata de “convencer” a los jóvenes de lo que va a ocurrir. “Se está dejando la educación de los jóvenes en manos de la banca”, denuncia Torres.

Esta opinión la comparte Miren Alonso, miembro de la Universidad Complutense de Madrid y autora de Análisis crítico de la educación financiera en España.

“La educación financiera se creó para decir que la situación está mal y que hay que aprender vivir así”, denuncia Miren a Público.

Miren explica que “se parte de una realidad que es mentira y por ello se educa para profundizar en una realidad sesgada”.

Portada del informe PISA 2015

La idea de una educación en la que se enseña a pedir créditos en lugar de becas también la defiende Alonso. “La educación financiera habla de planes de pensiones privadas asumiendo que no va a haber un estado que vaya a proveer de esto”.

Miren critica que sea la banca quien esté detrás de esta educación. Desde 2008 la CNMV y el Banco de España llevan a cabo un Plan de Educación Financiera que tiene por objetivo “mejorar la cultura financiera de los ciudadanos, tanto para su propio beneficio como para la sostenibilidad del sistema”. Este proyecto ampliado hasta 2017 contempla la necesidad de implantar la educación financiera en el sistema educativo para enseñar los “valores, conocimientos y habilidades que permitan tomar decisiones informadas y sensatas en la vida diaria”.

“Nos hacen creer que con mejor educación financiera, la crisis no habría existido”, denuncia Miren Alonso

Es una lavado de cara de los bancos. Las entidades financieras tienen una visión muy degradada y por eso les viene bien lavar su imagen. Nos hacen creer que si hubiese habido mayor educación financiera, la crisis no habría existido”, denuncia esta joven.

¿Es la educación financiera una “falsa promesa”? Miren Alonso advierte que “el status quo es el que es y las decisiones financieras son las que son, pero que se parte de un punto de partida inventado”.

Alberto Montero, portavoz de Economía de Podemos y profesor de Economía Política de la Universidad de Málaga, considera que el problema de la economía financiera es quien la imparte: los bancos. “No tiene sentido que los bancos entren a dar prevención para que no haya fraudes cuando son ellos mismos los que los promueven”, denuncia Montero a este diario.

Este profesor de economía explica que si que es necesaria una educación que permita al ciudadano entender los mecanismos de la economía “para que sepan qué es lo que están firmando”. En cambio, se “niega a que lo hagan las entidades financieras”.

Considera que “los bancos se lavan la cara”. Informes como los de PISA o la OCDE “son informes que generan el debate y facilita que los bancos accedan a las escuelas”.

Quizás hablar de una educación financiera a los 12 años “es prescindible”, ya que un niño con esa edad no esté interesado en esos ámbitos de las finanzas.

Los cursos que se imparten en los colegios provienen “de voluntarios que forman parte de las entidades bancarias”, tal y como explican desde la AEB. En cambio, para Montero falta formación en los profesores y “deberían ser los damnificados por los bancos” quienes den clases para “prevenir errores financieros” en un futuro.

En el plano educativo, son los bancos ofrecen talleres puntuales para que alumnos de entre 12 y 15 años  comprendan la importancia de la educación financiera.

“No considero que la educación financiera esté entre las prioridades de los niños”, explica una profesora de secundaria.

En cambio, en la práctica esto es diferente. “No considero que la educación financiera esté entre las prioridades de los niños. Más adelante es posible que les interese, pero a día de hoy las razones por las que se implanta la educación financiera son perversas”, explica a Público Guadalupe Jover, profesora en un centro educativo.

Guadalupe  alude a los motivos que expone la CNMV para explicar porque se introduce la educación financiera. La CNMV recoge en su Plan de Educación Financiera 2013-2017 lo siguiente: “La reciente crisis financiera ha puesto de manifiesto algunas situaciones que posiblemente se hubieran podido mitigar mediante un mejor conocimiento financiero de los individuos”.

“La razón que se ha aducido es que si la ciudadanía hubiera estado mejor formado no se hubieran cometido atropellos por los bancos y culpar eventualmente a la ciudadanía”, explica esta docente a  Público 

Conceptos como estos que dejan entrever el interés de los bancos en la educación financiera son algunos de los motivos por lo que los expertos critican esta modalidad de educación en finanzas.

La banca ve “necesaria” la educación financiera

Los más favorables a que exista una educación financiera son los bancos. Varias entidades han puesto en marcha una serie de iniciativas. ‘Valores futuros’ del BBVA, es una iniciativa que aborda los contenidos relacionados con el uso responsable del dinero entre 6 y 15 años de los colegios españoles.

También el Banco Popular ha llevado a cabo varias acciones, como el concurso ‘Emprender desde la escuela’. Se trata de una iniciativa que tiene por finalidad fomentar el espíritu emprendedor y favorecer la adquisición de conocimientos de gestión de un modelo de negocio dentro del ámbito educativo entre los estudiantes de Formación Profesional y Bachiller. Asimismo, para facilitar el trabajo a los profesores, Barclays ha desarrollado una herramienta, ‘money town’ que permite a los alumnos aprender juegan e interactúan con la plataforma.

De igual forma, el propio Banco de España lleva a cabo un proyecto denominado “Finanzas para todas”. Al igual que la Asociación Española de la Banca quien junto a Junior Achievement desarrollan la iniciativa “Tus finanzas, tu futuro”.

La Asociación Española de la Banca (AEB) lleva a cabo un proyecto junto a 22 entidades dirigidas a alumnos de entre 13 y 15 años. Su misión es “fomentar la educación financiera en toda España ya que la consideran “necesaria”.

“Desde muy pequeños los niños deberían trabajar en educación financiera”, explica Laura González

Laura González, directora del área de educación financiera del proyecto “Tus finanzas, tu futuro” explica que “los resultados reflejan una falta de educación financiera de edades tempranas. Desde muy pequeños deberían comenzar a trabajar en esta educación y gestionar sus habilidades de tomas de decisiones y demás que les ayuden a estar más preparados”.

Los últimos datos extraídos del informe de la edición PISA 2015 sitúan España por debajo de la media (489) con una puntuación de 469. Este resultado deja a nuestro país en el puesto 10 de 14, por encima de Brasil, Perú, Chile, Eslovaquia y Lituania.

Los bancos tienen un compromiso muy grande, en el sentido en que ellos tienen productos financieros y ven que sus ciudadanos no tienen el conocimiento necesario. Es bueno que lo apoyen”, argumenta Laura González.

Por otra parte, la Red Española de la Educación Financiera, perteneciente a la CECA, también desarrolla un proyecto de educación financiera. Según datos ofrecidos a este diario, CECA y sus entidades adheridas realizaron durante el pasado año más de 500 programas de educación financiera, alcanzando una media anual de más de un millón y medio de beneficiarios.

Desde la CECA afirman que se debe entender la educación financiera “como un instrumento que ayude a todos los segmentos de la sociedad a mejorar su comprensión de los diferentes productos financieros, de sus riesgos y posibilidades, para que puedan así tomar decisiones responsables y eficaces”.

“La educación financiera promueve el bienestar social y evita la exclusión financiera, dando acceso a todas las clases sociales a una cultura financiera que les ayude a tomar decisiones fundamentadas”, explican.

Además, consideran que se debe “seguir trabajando para capacitar a los ciudadanos para tomar decisiones financieras en un entorno cada vez más complejo y accesible”.

Por otra parte, la Red Española de la Educación Financiera, perteneciente a la CECA, también desarrolla un proyecto de educación financiera. Según datos ofrecidos a este diario, CECA y sus entidades adheridas realizaron durante el pasado año más de 500 programas de educación financiera, alcanzando una media anual de más de un millón y medio de beneficiarios.

Desde la CECA afirman que se debe entender la educación financiera “como un instrumento que ayude a todos los segmentos de la sociedad a mejorar su comprensión de los diferentes productos financieros, de sus riesgos y posibilidades, para que puedan así tomar decisiones responsables y eficaces”. “La educación financiera promueve el bienestar social y evita la exclusión financiera, dando acceso a todas las clases sociales a una cultura financiera que les ayude a tomar decisiones fundamentadas”, explican. Además, consideran que se debe “seguir trabajando para capacitar a los ciudadanos para tomar decisiones financieras en un entorno cada vez más complejo y accesible”.

En la actualidad la AEB ofrece sus cursos a una media de 120 centros educativos, con casi 7.000 alumnos que reciben cursos de educación financiera. En los últimos tres años una media de 2.100 alumnos han sido asesorados en finanzas. Si se comparan estos datos con el número total de alumnado y centros educativos es una cifra baja. Según los datos del Ministerio de Educación en España hay 1.899.019 alumnos en régimen general no universitario, distribuidos en 2.117 centros educativos.

Loading...