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Los españoles, los que más renta han perdido y lo que más incremento de impuestos sufren desde 2019 entre las grandes economías

Los españoles han sufrido la mayor subida impositiva y el mayor desplome de la renta real disponible de sus ciudadanos entre las grandes economías del mundo, una circunstancia que se ha producido desde 2019, desde el primer año completo en el que Pedro Sánchez asumió las riendas del Gobierno. Quien ha lanzado estas dos contundentes afirmaciones ha sido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha publicado su último informe trimestral estadístico y comparativo de las principales economías de la organización sobre los índices de renta y fiscalidad.

Así, España se ha elevado al primer puesto de los Estados en los que más subieron los impuestos sobre la Renta y el Patrimonio en los últimos cinco años –entre el último trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2023–, que el «think tank» ha cifrado en un crecimiento del 50%. Según las estadísticas trimestrales de ingresos reales de los hogares por habitante, después de España se situó Reino Unido, que elevó sus tributos un 40%. Para cumplimentar el podio impositivo se unió a ellos Canadá, con algo más del 30%. Estados Unidos, con el 20%, Francia y Alemania, con algo más del 10% en los dos casos, cerraron este ranking. El caso de EE UU es especialmente significativo, ya que ese 20% de incremento se ha producido porque la presión fiscal se elevó casi un 45% durante 2022, aunque el pasado ejercicio este incremento volvió a moderarse.

En términos nominales, las cifras asustan en el caso de España. La carga impositiva acumulada durante los últimos cinco años –en el impuesto sobre la Renta y el Patrimonio– se ha incrementado en 15.800 millones. Es decir, en el cuarto trimestre de 2019 era de 26.678 millones de euros y subió a 42.480 millones en el tercer trimestre de 2023 –el último dato disponible–. Apuntan los analistas de la OCDE como «especialmente significativo» el «fuerte» incremento de la fiscalidad en ese tercer trimestre, cuando pasó de 34.029 millones de euros a los citados 42.480 millones, en total 8.450 millones más, una cifra que coloca a nuestro país por delante de los 21 que forman la organización –y que han aportado datos oficiales– que más fiscalidad han aumentado en menos tiempo.

También el informe detalla los niveles de renta de cada uno de los Estados miembro y España tampoco sale muy bien parada, al ser el país que más disminuyó el ingreso real por habitante. Así, los ingresos reales per cápita de los hogares españoles registraron en el tercer trimestre de 2023 una contracción del 2,09% respecto de los tres meses anteriores –la mayor caída de toda la OCDE–, una lectura muy por encima del descenso del 0,2% que se apuntó el conjunto de la organización y que situó a nuestro país a la cabeza de las caídas, muy lejos de Austria, el siguiente con mayor caída (-1,31%), e Irlanda (-0,95%). Alemania experimentó una disminución del 0,6% en el ingreso real, lo que provocó también una caída por cuarta vez de su PIB real per cápita.

Esta reducción de la renta disponible por habitante en España supone una abrupta interrupción de periodo expansivo de tres trimestres consecutivos, en los que el crecimiento fue del 5,11% en el cuarto de 2022, del 1,95% en el primero de 2023 y del 0,59% en el segundo.

Aunque en el conjunto de la OCDE los ingresos reales disponibles de los hogares cayeron un 0,2%, 11 de los Estados registraron un aumento de su renta, mientras que 10 se anotaron bajadas, con España a la cabeza y condiferencia. El mayor aumento de esta renta real disponible per cápita se observó en Hungría (5,47%), coincidiendo con el alivio de las presiones inflacionistas , por delante de Polonia (2,91%) y de Italia (1,45%).

Los analistas de la OCDE elaboran este indicador partiendo del PIB per cápita, al que luego se le descuentan los impuestos y las cotizaciones de cada uno d elos países, y se le suman las ayudas sociales. Tras ello, España no sale bien parada y lidera ambos rankings.