Nightcrawler Business School

Recientemente emitieron en TV en abierto la película Nightcrawler. Una película sobre un desempleado, Lou Bloom interpretado por Jake Glydenhall, que dada la falta de oportunidades acaba encontrando un nicho de mercado en grabar noticias para cadenas de televisión locales en Los Ángeles. La película ha tenido buenas críticas, aunque sabemos que hay muchos que eso les frena bastante de ir verla.

Dado que la película trata sobre un emprendedor, me ha parecido interesante comentar algunos aspectos de la misma, como lección de negocios. Otros, me parecen lo contrario a recomendables, pero los vamos a tener.

A partir de aquí comienzan los spoilers, así que quien no haya visto la película y quiera hacerlo, le recomiendo verla y volver a esta lectura. Aunque prometo contar lo mínimo posible.

Las buenas lecciones

Para empezar el protagonista aúna ciertas características que le hacen ser bueno en los negocios. Encuentra un nicho de mercado y se dedica a investigarlo y a intentar trabajar en el mismo. También es una persona que aunque no ha recibido educación formal, se ha molestado en formarse así mismo con Internet. Al estilo de la famosa frase del Indomable Will Hunting.

Lo segundo es que Lou Bloom es una persona muy centrada en mejorar su negocio. En cuánto ve que le va bien se dedica a invertir en un mejor equipo con el que grabar trágicos sucesos para las cadenas de televisión. Parte de abajo, pero sabe que encesita un mejor equipo (cámara, coche más rápido, emisoras de radio, etc) para ser mejor que la competencia y ofrecer una calidad más alta. También si le tiene que copiar las ideas a la competencia lo hará, en el mundo empresarial muchas veces nos encontraremos que las mejores ideas son copias de otras (se puede ver en muchas startups).

En tercer lugar Lou se dedica a construir una relación con todo el cliente, intentando conocer a todos los puestos claves de la cadena de televisión a la que vende sus vídeos. No quiere depender der un único contacto, está pensando en tener una relación de organización a organización, aunque sepa que estas están compuestas por personas. Depender tanto de una única persona es algo que consiste en un error para muchas personas como Además crea una marca e intenta dar una mayor sensación de profesionalidad, dentro de sus limitadas capacidades sociales.

En cuarto y último lugar, Lou Bloom primero se dedica a entender que busca su comprador para conseguirlo casi exactamente. Después será un negociador implacable, que luchará por sacar todo lo posible a su comprador. Sabe cuándo está en una posición de fuerza y la aprovecha todo lo que puede. Además sabe que no ha de sacar simplemente dinero de la misma, sino que algunas contrapartidas pueden ser igualmente beneficiosas.

Aunque negociar es algo que repele a muchas personas, según algunos estudios puede explicar la brecha salarial entre hombres y mujeres, ya que estas son menos proclives a negociar sus salarios.

Lo que no debes copiar en tu negocio

Para empezar, Lou Bloom habla de su empresa como si fuera una gran corporación, cuando en el fondo son él y un ayudante míseramente pagado en un coche viejo que se cae a pedazos. Queda bastante ridículo darse más importancia de la que uno tiene. Además mezcla las relaciones personales con el trabajo, algo que no suele acabar bien. No es el caso, pero el refrán de dónde tienes la olla…

Pero lo peor de Lou Bloom es que es un absoluto psicópata capaz de cualquier cosa. Lo veremos eliminando a la competencia, mintiendo y robando. Desde los primeros cinco minutos sabremos que es una persona de poco fiar y despreciable. No nos defraudará e irá en aumento.

Es muy difícil tener un sentimiento de aprecio por alguien capaz de comportarse de este modo. En la escena final, se ve que su compañero y primer empleado le importa menos que un suculento plano, incluso aunque sea por el tiempo que ha empleado en formarlo. Las ganancias a cortísimo plazo son mucho mejores que las ganancias a largo plazo para Lou Bloom.

Independientemente del sentido moral, aquellos que se comportan de este modo acaban siendo despreciados por proveedores, trabajadores y clientes. Muchas veces dejando de contratar sus servicios si sabemos que no nos gustan. No digo que no se pueda triunfar siendo una mala persona, ni que ayude, pero en la película no se muestran las consecuencias que suele tener (no hay ni un solo momento en el que le sale mal).

No es que haya que mostrar a los emprendedores como ángeles, pero esta visión en el que la moral no tiene lugar alguno en los negocios acaba resultando en películas como las que ya hemos hablado alguna vez. Aunque estoy seguro que tenemos lectores que van a opinar lo contrario en los comentarios.

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