Operación Chamartin, entre crustáceos, un atún

Para entenderlo, centrémonos en las negociaciones y vayamos con orden: la propuesta inicial de Distrito Castellana Norte (DCN), hecha sobre la base del proyecto del Decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, fue rechazada por el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid. Para sustituirlo, el Ayuntamiento presentó un conjunto de intenciones al que dio el nombre de Madrid Puerta Norte (MPN). Con esas bases empezó una negociación con dos posturas encontradas que pueden resumirse en el número de viviendas que ambas proponían. Ambas con el tándem Ministerio de Fomento-ADIF en medio. Pactaron secreto, formaron mesas para negociar y llevan 5 meses reuniéndose. En este tiempo, la información se ha reducido a comparecencias con declaraciones medidas, filtraciones (independientes y con cada filtrador buscando el anonimato), y ‘noticias’ de tres tipos: Inducidas por los que filtran. Deducidas del comportamiento de quienes tienen capacidad para decidir o son influidos por ellos. Y obtenidas por las declaraciones y silencios de los anteriores y otros.

Así comenzaba el mes de junio. Poca cosa. Publicidad para las mesas de negociación. Y noticias: Satisfacción o descontento de afectados. Oferta de DUCH reduciendo la propuesta de viviendas inicial. Rueda de Prensa de Béjar en la Asociación de la Prensa de Madrid mostrando la posición de DUCH. Convocatoria de Asociaciones Vecinales a los grupos municipales en la Junta Municipal de Chamberí, con apariencia de encerrona a los portavoces en la Comisión de Desarrollo Urbano Sostenible Bosco Labrado (C’s) y Martínez-Almeida (PP). Aparición del nombre de Ruiz-Gallardón. Desconocimiento de los grupos municipales de la Oposición en el Ayuntamiento de Madrid. Y refritos con añadidos de procedencias conocidas.

En esa situación, hace días, aumentaron las filtraciones. Para presionar a los negociadores. Sin duda. Pero la información es consistente, y aparecen opiniones, apuntes e insinuaciones que, además de afectar a la Operación Chamartín, revelan algo que atañe a la realidad política (municipal, autonómica y nacional) y a su estabilidad futura. No se trata ya de si Béjar, defendiendo los intereses que DUCH-BBVA obtuvo en el concurso, se enfrenta a lo que pretende el concejal Calvo. Éste, en su admiración al modelo urbanizador franquista, se ha topado con la realidad urbana de Madrid y con los intereses que hay alrededor. Ha podido sacar a la luz lo que ocurre, pero ha optado por la táctica de la urraca. Puede que entusiasme a sus valedores o a quien sirve. Pero no es útil. Sigue el secreto, que alguien aprovecha para dolerse de que ‘la negociación (del Ayuntamiento) con el BBVA es más difícil que lo hubiera sido con RENFE’. Como respuesta, hay otra opinión complementaria: ‘Béjar sabe las bazas que tiene, lo que puede conseguir y lo que quiere. A su lado, Calvo parece un muñeco fatuo que le sirve de marioneta; y al que puede aprovechar como ariete frente a quien le adjudicó el concurso’ (RENFE-ADIF).

Béjar versus Calvo. Y viceversa. Conflicto entre el equipo de gobierno del Ayuntamiento (Podemos) y DUCH-DCN (participado por BBVA). Los primeros aportan intenciones propias de una política urbanizadora totalitaria. DUCH-DCN quiere beneficio económico y prestigio. Mientras, Ministerio de Fomento-ADIF sigue expectante. Guardando el cotarro, la viña, o lo que sea. Propiciando carreras políticas y aspiraciones. En secreto. Con de la Serna portando la cartera ministerial y Juan Bravo al frente de ADIF. Con lo que supone el pasado de Bravo y significa su actitud para el futuro.

En éstas, como opinión (e información), aparece el condimento de quien desde hace décadas sigue la actividad política salpimentando lo que ocurre. Los periodistas no dirigen pero condimentan salsas. ‘Canela fina’ fue la especia que utilizó Luis María Anson para aderezar previsiones en el Ayuntamiento de Madrid. Dimitida Esperanza Aguirre y con la alcaldesa Carmena metida en años, Anson oteó la continuidad del PP en el Ayuntamiento: Pablo Casado, David Erguido, Martínez-Almeida y Van Hallen hijo. Varios nombres, algunos de relleno. Y lugar preferente para el abogado del Estado (Martínez-Almeida).

Había que ver al PP municipal. Estos son los hechos. El portavoz (Martínez-Almeida) no aparece. Para hablar de la Operación Chamartín, atiende Paloma García Romero (portavoz en la Comisión de Desarrollo Urbano Sostenible). Ésta, acompañada por dos personas, dice: No sabe cómo van las negociaciones, pero cree que en ellas se llegará a una acuerdo entre la propuesta DCN y lo que plantee MPN. No reciben informes del Ministerio de Fomento-ADIF, ‘Lógico porque a ADIF sólo le interesan sus estaciones, que es de lo que se preocupan’. Había prevista una reunión (con ADIF), pero se suspendió porque dimitió Esperanza Aguirre. El Grupo Municipal popular tuvo noticias a través de DUCH-DCN. En una reunión con Antonio Béjar, a petición de éste, el 18 de mayo. Sabe que hay negociaciones que lleva el equipo de Gobierno del Ayuntamiento en secreto, pero no cómo van. Cuando sepan el resultado de los acuerdos, verán qué hacen.

Sólo eso. Resumámoslo sin interpretarlo: Apartan al portavoz Martínez-Almeida (teórico aspirante a alcalde) de lo relacionado con la Operación Chamartín. Confían el asunto a quien dice no tener más información que la que ha dado Béjar (de DUCH-DCN-BBVA). Informan de la no relación con el Ministerio de Fomento y ADIF, que depende del Gobierno de Mariano Rajoy. Y, escandaloso en esta situación aunque tenga una interpretación excusable, ‘Esperarán a ver qué sale de las mesas de negociación para actuar después’.

No procede ahora analizar por qué el PP dispone, o permite, que su representación municipal se ampare en el desconocimiento o en la espera. Ocurre que el tándem Ministerio-ADIF sí sabe qué pasa. Hay que tenerlo en cuenta. Más con Bravo al frente. Y con la cantidad y variedad de intereses que existen. Por eso, puede bastar con anotar lo dicho por García Romero. Con ello y los condimentos de Anson aparece una sensación con formato de refrán: Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.

Sin duda, hay algo más que condimentos en la Operación Chamartín. Hay espera durmiente de grupos municipales en el Ayuntamiento de Madrid (PP, PSOE y C’s). También corriente que arrastra a los inactivos. Y camarones, crustáceos omnívoros, y caníbales, que devoran carroña y se nutren con restos de seres muertos.

En un mar de intereses ocultos, en las aguas político-pelágicas en la que confluye todo tipo de secretos, algunos trascendentales para la estabilidad (municipal, autonómica y nacional), zambullido entre camarones dormidos, hay sitio para que aletee otro ser. Un pez:

El bonito. Atún claro. ¿Calvo?

Loading...