Inicio Actualidad Económica ¿Qué pasa con la vivienda si todos los herederos la rechazan?

¿Qué pasa con la vivienda si todos los herederos la rechazan?

El fallecimiento de un familiar o un ser querido es un suceso inevitable que va de la mano no solo de un sentimiento de pérdida y duelo, sino también de una herencia en la que el difunto deja parte de su patrimonio a sus más allegados. A pesar de que en la mayoría de ocasiones este testamento llega como un salvavidas para sus herederos, en otras, puede ser un regalo envenenado, ya que la persona fallecida deja tras de sí más deudas que bienes. Ante este escenario, no es de extrañar que muchas personas opten por renunciar a esta herencia ante la imposibilidad de hacer frente a estos pagos. Tanto es así, que tan solo en 2022 un total de 55.493 personas rechazaron la herencia ante la subida generaliza de los precios.

Además, a pesar de que no existan deudas, heredar bienes implica en sí una serie de costes como el pago del Impuesto de Sucesiones. Este tributo está destinado a gravar el aumento en el patrimonio de un contribuyente cuando adquiere los bienes previamente mencionados. Por ello, esta es otra de las razones que lleva a miles de herederos a renunciar a la vivienda heredada o cobrar la parte que les corresponde al no poder asumir el pago de este impuesto. Por tanto, ¿qué ocurre con las propiedades que los herederos rechazan?

El artículo 807 del Código Civil establece que los herederos forzosos son los hijos y descendientes directos del fallecido, y, en el caso de que se rechace la herencia o estos falten, la herencia pasará a los padres y ascendientes, al cónyuge y los parientes o familiares colaterales -hermanos, tíos, sobrinos, tíos abuelos, sobrinos nietos o los primos-. A pesar de que no es lo más habitual, puede ocurrir que todos los herederos rechacen la vivienda del difunto. Entonces, ¿quién se quedará con los bienes del familiar fallecido?

En este caso, será el Estado quién se convierta en el nuevo propietario de los bienes, «siendo irrevocable la decisión de renuncia», explica el portal inmobiliario Fotocasa. Por ello, aunque una persona consiga más adelante el dinero suficiente para pagar el impuesto correspondiente, ya no se tendrá derecho a recuperar los bienes que le pertenecían de herencia.

¿Cuál es el plazo para renunciar a una herencia?

El rechazo de una herencia no tiene una fecha límite, aunque es importante que este se realice antes de transcurran seis meses desde el fallecimiento del familiar para evitar el pago del Impuesto de Sucesiones.

La renuncia a la herencia es un derecho que tiene cualquier ciudadano, aunque esta debe realizarse de forma expresa, redactando una declaración de voluntad del heredero donde se rechace el patrimonio que le corresponde heredar. Este se puede hacer en beneficio de otra persona, cediendo la vivienda a un hermano o a otra persona; o bien hacer una renuncia pura, donde la herencia pase a los herederos de siguiente grado.