Se acabó el roaming: las claves del cambio

A partir de este jueves 15 de junio, los usuarios de móviles no tendrán que enfrentarse a ningún tipo de recargo por itinerancia si se encuentran en la Unión Europea. Fin al temido roaming. Llamar, navegar por internet o enviar mensajes tendrá el mismo coste desde cualquier parte del continente.

Aunque la mayoría de compañías se han ido adaptando progresivamente a la medida, Telefónica y la italiana Tim han apurado hasta último momento para eliminar los sobrecargos. La Comisión Europea (CE) ya ha avisado a los países miembro que vigilará cualquier subida de los precios nacionales en servicios de telefonía tras la abolición: las compañías ya han avisado que tendrán que compensar la pérdida de ingresos de alguna forma.

¿Qué supone el roaming?

Hasta este momento, las operadores cobraban un recargo a los ciudadanos europeos que llamaban, enviaban mensajes o navegaban por internet a través de sus móviles cuando viajaban a otros países, lo que hacía que estos tuvieran que contratar un plan distinto durante el tiempo en que estuvieran allí. En muchas ocasiones la factura se disparaba sin que el usuario siquiera supiera que estaba generando costes.

Un hombre utiliza un móvil en la frontera francobelga Un hombre utiliza un móvil en la frontera francobelga (Philippe Huguen / AFP)

¿A quiénes afecta?

La nueva medida beneficia a quienes viajen dentro de la UE tanto por motivos de trabajo como de vacaciones. El nuevo panorama se conoce como ‘Roam like at home’, itinerancia como en casa. Engloba a los consumidores que, de manera recurrente, pasan un tiempo considerable en un estado de la Unión donde estudian, trabajan o se han jubilado.

Cuando se muevan, se toma como base el servicio contratado en su país de residencia o con el que la persona tenga un “vínculo estable”. Se pagará lo mismo se esté donde se esté. Pero para evitar la picaresca, se controlará que no se tenga contratada una tarifa de un país en el que no se viva, aprovechando que puede ser más barata.

Los operadores tienen el derecho a pedir a sus clientes pruebas de que residen en el país donde han contratado el servicio o de que sus vínculos son estables con él, antes de incluir la itinerancia como en casa en un nueva contrato.

Una turista se hace una foto en una playa de Larnaca, Chipre Una turista se hace una foto en una playa de Larnaca, Chipre (Yiannis Kourtoglou / Reuters)

¿En qué países tiene vigencia?

El recargo de itinerancia será historia en los 27 países que conforman la Unión Europea: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía y Suecia. Reino Unido queda supeditado a las negociaciones del Brexit.

¿Puede utilizarse la itinerancia como en casa de forma permanente?

El fin del roaming está pensado para facilitar el libre movimiento de los usuarios durante periodos cortos, como viajes de trabajo o vacaciones, pero no para estar conectado largo tiempo a un operador extranjero, lo que se denomina itinerancia permanente.

Para estos casos existe un periodo de cuatro meses. A partir de aquí, las operadoras comprobarán que los usuarios, en los últimos cuatro meses, no han utilizado su móvil más tiempo en otros territorios diferentes al país en el que contrataron su línea telefónica.

Los smartphones disparan el consumo de datos Los smartphones disparan el consumo de datos (iStockphoto)

¿Qué pasa si se detecta un abuso?

Si se detecta que el usuario ha usado más su móvil en el extranjero que en casa durante los últimos cuatro meses, la operadora puede pedirle explicaciones y solicitarse que demuestre que reside en el país o que tiene vínculos estables con ese estado miembro.

El cliente tiene 14 días para responder a la compañía y justificar por qué se encuentra en ese país. Si no puede hacerlo, la operadora iniciará un procedimiento de reclamación para que pague el precio mínimo establecido por la CE.

Aquellos trabajadores fronterizos o que cruzan la frontera con asiduidad, disponen de una protección específica: si se conectan a la red nacional en cualquier momento del día, esta conexión cuenta como día de presencia.

¿Cómo se adaptarán los operadores?

Todos los operadores deben incluir la itinerancia como en casa por defecto en los contratos que ofrezcan a los clientes residentes en los países miembro. Serán las compañías quienes tendrán que pagarse entre ellas por los servicios que utilicen sus clientes en el resto de estados de la UE.

Para ello se han fijado unos precios máximos mayoristas 0,032 euros por minuto para las llamadas, 0,01 euros para los sms y 7,7 euros por gigabyte de datos, que será de 6 euros a partir del 1 de enero de 2018, 4,5 euros en 2019, 3,5 euros en 2020, 3 euros en 2021 y 2,5 euros en 2022.

Algunos operadores han esperado hasta el último momento para adaptarse a la normativa Algunos operadores han esperado hasta el último momento para adaptarse a la normativa (iStock)
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