Turismo y negocios a ritmo de AVE

En 2018 se cumplen diez años de la llegada del AVE a Barcelona, dentro de la línea Madrid-frontera francesa, que quedó completada en 2013. Consolidado el «puente ferroviario» Madrid-Barcelona, y con las cuatro capitales de provincia catalanas enlazadas, en esta comunidad se han podido comprobar las ventajas, y también algunas carencias, de la Alta Velocidad. Es imbatible como sustituta del puente aéreo (3,8 millones de viajes AVE en 2016, 62,9% de cuota de mercado frente al avión) gracias a las 2.30 horas que tardan los S103 entre Atocha y Sants. En cambio, se muestra irregular el servicio Avant como evolución de la media distancia. Ahí, la ubicación urbana de las estaciones es determinante. Mientras que la conexión Gerona-Barcelona (39 minutos, 783.000 viajeros en 2016) se ha convertido en un éxito comercial, el enlace con Tarragona (35 minutos) pierde atractivo al ubicarse la estación fuera del casco urbano.

En nota global, el servicio roza el sobresaliente: 8,3 puntos según la última encuesta hecha a clientes.