Inicio Actualidad Económica Vivir de ser streamer, cada vez más complicado si no eres Ibai

Vivir de ser streamer, cada vez más complicado si no eres Ibai

Twitch se ha convertido en la plataforma revelación de los jóvenes y las nuevas generaciones. Ni Facebook ni Instagram; su entretenimiento está aquí, gracias a los streamers, personas que se dedican a realizar directos mientras juegan a diferentes juegos online o simplemente cuentan su vida.

El streamer por excelencia es Ibai Llanos, que se ha convertido en una estrella gracias a su don para retransmitir todo tipo de deportes, lo que le ha llevado a tener sus propias competiciones o su equipo de eSports. Un chico que se codea con Messi o el Kun Agüero y que gana al año varios millones de euros.

Pero no nos engañemos. Ibai es una excepción; no todo el que está en Twitch se hace millonario. De hecho, cada vez es más difícil ganarse un sueldo por esta vía, porque la plataforma, en vista a que cada vez se suben más al carro, ha cambiado sus condiciones de suscripción. Y vaya, como que a muchos ya no les salen las cuentas…

Un mercado que se va estabilizando

La pandemia generó el boom de Twitch y de TiKTok, plataformas de vídeo que permiten a la gente entretenerse (de hecho es más fácil entrar que salir de la dependencia que genera) e interactuar. Pero dos años después, a pesar de que siguen teniendo mucho potencial, las cosas no son igual.

La mayoría de canales, a excepción de los grandes como es el caso de Ibai, ya no suman seguidores fácilmente, algo que va a hacerles perder dinero. ¿Por qué? Porque la plataforma ha cambiado los precios de sus suscripciones.

Si antes de media suscribirse a un canal cada mes costaba unos 5 euros, ahora en España y México se ha bajado el precio a 2 euros. Según Twitch, esto iba a ser mejor para los streamers, ya que eso permitiría que más gente se suscribiera a los canales al ser más barato.

Pero la realidad dice lo contrario. Teniendo en cuenta la subida de todas las cosas por la inflación, suscribirse a un canal de Twitch es algo totalmente accesorio, y los que se suscriben buscan a los streamers famosos. Los más modestos ya no tienen, por tanto, los mismos ingresos.

Además suceden otras cosas, como que el servicio de Amazon TV te regala una suscripción gratis a la plataforma, ya que Twitch es propiedad de Amazon. Por lo tanto, vivir del streaming se hace cada vez más complicado. Para lograr sacar suficientes ingresos hace falta mucho más que stremear, hay que crear un contenido que enganche y no solo en Twitch; sino en todas las plataformas posibles, de modo que sirvan de efecto llamada al canal y motiven la suscripción.

Lo que están viviendo los streamers es parecido a lo que en su día pasó con los YouTubers. Al principio hubo una gran eclosión y muchos se hicieron de oro con esta plataforma (Rubius y compañía), pero luego cambió el sistema de monetización y ya no fue tan sencillo ganar dinero por esta vía. Por lo tanto, al final esto es como el resto de sectores tradicionales: o eres una estrella, o ganas lo justo para vivir.

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