Inicio Actualidad 12 de Octubre: Día de la Hispanidad

12 de Octubre: Día de la Hispanidad

Una vez más, esta fecha tan emblemática festividad de la Virgen del Pilar, no quiero dejar de resaltarla como fiesta patronal de la Guardia Civil, y como Patrona Insigne también de la Hispanidad. Y al hacerlo, quiero rendir un homenaje, un tributo de admiración, cariño, adhesión y agradecimiento a quienes visten el verde uniforme y están dando la cara, pese a tantas circunstancias adversas, tanta injuria y ataques malevolentes, en zonas “calientes” como la España africana.

Un Cuerpo como el de la Guardia Civil, que hoy se siente agredido no sólo por los asesinos encubiertos, homenajeados e indultados, sino por el auténtico desamparo a que se ven sometidos por quienes detentan el Poder y les obligan, por férrea disciplina –virtud sin duda encomiable-, a soportar toda clase de humillaciones, a tener que estar prácticamente con las manos atadas en la justa represión y en su defensa, ante la grave situación que se vive por ejemplo en Melilla. Situación límite silenciada por los que viven de la mamandurria, y sólo aireada por patriotas ejemplares como don Jorge Carretero, que valientemente nos da cuenta puntual, semana tras semana, de lo que allí acontece con la inmigración ilegal, y las mafias del narcotráfico que pululan y actúan con total impunidad.

También este día, es efeméride gloriosa para los pueblos de nuestra estirpe, de nuestro idioma y nuestro sentir, de nuestro irrenunciable respeto a la vida y a la cruz de Cristo. Es la gran fiesta de la Hispanidad, aun cuando una “casta política” traidora, de espaldas a nuestras verdaderas esencias y a la historia común de los pueblos de este y aquel lado del océano, pretenda ignorar o tratar de falsificar su realidad tradicional, pues lamentablemente, y como hoy podemos contemplar, las naciones que un día constituyeron la Cristiandad, conformadas por el cristianismo, están sufriendo un ataque en bloque que llega hasta su propia entraña, pues somos testigos del avance del proceso, puesto en marcha con verdadero descaro a partir de la Transición en sus tres vertientes, la política, la castrense y la eclesiástica.

El 12 de Octubre es la fecha de las reafirmaciones de identidades entre los hombres y mujeres de nuestra raza hispánica, de los que luchan, rezan y piensan en español, de los que frente a tantas presiones, traiciones y sucias entregas de minorías vendidas al mejor postor, que tratan de borrar nuestro común pasado y el orgullo de nuestro mismo destino, siguen manteniendo alto el pabellón de sus fidelidades, de sus orígenes, de su españolidad y, en definitiva, el más caro legado que podía hacerles la Historia en el acontecer de los siglos, y en la realidad de su marcha a través del tiempo.

No quiero terminar sin rendir también un humilde reconocimiento, a los que defienden la españolidad en Cataluña, que dando la cara y jugándose la vida y la hacienda ante la barbarie separatista, han dado un ejemplo de patriotismo y de fidelidad a la Patria allí donde el odio visceral a España, la prohibición del idioma español en las escuelas, la persecución a todo aquel que rotule en español y el enriquecimiento ilícito del que fuera la figura más emblemática del secesionismo, ha dejado sin autoridad moral -no solo a los que tienen como fin romper con España-, sino a los que siguen empecinados en no extirpar de raíz ese tumor maligno que todo lo corroe y lo destruye.

Gracias por tanto a todos esos valientes catalanes que se sienten profundamente españoles, que a pesar de las amenazas, la persecución, la extorsión y las agresiones de las que son objeto, llevan a España en su corazón y en sus venas. Que este supremo sacrificio nos estimule, en esta hora de los nacionalismos independentistas, a ser más españoles que nunca.