19-M: Un antes y un después

«Hasta el pasado domingo el silencio imperaba y pese a los esfuerzos realizados nunca se había conseguido movilizar a más de un millar de personas, pero el domingo cambió todo. Más de 15.000 personas, libre, voluntariamente y sin promesas ni dietas salieron espontáneamente a la calle a decir basta, a gritar fuerte y claro que somos catalanes y españoles»

Hay fechas en el calendario que deben considerarse referentes puesto que un acontecimiento puede marcar episodios sociales que siempre queden en la historia como un antes y un después. Lo acontecido el domingo en Barcelona, en la manifestación de Societat Civil Catalana, es un ejemplo evidente, puesto que nunca se había producido una afluencia tan masiva de esa sociedad silenciosa catalana que observa impávida cómo una serie de golpistas institucionales enfangados hasta el cuello de expedientes de corrupción y desobediencia, pretenden salvar su pellejo, ya que de honor ni hablamos, conduciendo a Cataluña a una secesión de España que nos situaría inmediatamente fuera del contexto internacional y nos abocaría a la ruina inminente económica y social.

Hasta el pasado domingo el silencio imperaba y pese a los esfuerzos realizados nunca se había conseguido movilizar a más de un millar de personas, pero el domingo cambió todo. Más de 15.000 personas, libre, voluntariamente y sin promesas ni dietas salieron espontáneamente a la calle a decir basta, a gritar fuerte y claro que somos catalanes y españoles, que no nos van a echar de nuestra tierra ni van a acabar con ella, que España y Cataluña es mucho más que los intereses de unos cuantos que pretenden esconder sus vergüenzas si es que algún día las tuvieron, o convertirse en los santos predicadores de una masa que de buena fe se ha dejado seducir y engañar con una sarta de mentiras y promesas.

Hoy sabemos ya que la sociedad catalana está despertando y ese despertar se producirá en progresión geométrica puesto que es el principio de haber perdido el miedo a manifestar una rotunda opinión contra quienes quieren nuestra destrucción como sociedad.

Y lo más importante es que no se van a producir límites ideológicos, la democracia triunfará en su transversalidad, ondearán de nuevo las banderas de la libertad, la convivencia será nuestro horizonte y Cataluña volverá definitivamente a ser nuestra casa. Y todos, sin excepción de orígenes, podremos de nuevo sentirnos como en casa. Así sea.

Mariano Gomá es presidente de Sociedad Civil Catalana.

Loading...