Inicio Actualidad 26-M | Ayuntamientos y Comunidades, en manos de los dos bloques

26-M | Ayuntamientos y Comunidades, en manos de los dos bloques

Se acabó la campaña electoral. Toca reflexionar a quién vamos a votar en nuestros ayuntamientos, en las comunidades autónomas (excepto Cataluña, País Vasco, Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia) y para que nos representen en Europa.

A nadie sorprende que se diga que las elecciones de este domingo son la segunda vuelta de una batalla entre dos bloques, pero con las ‘guerrillas’ internas por ver quién lidera el suyo o por intentar ‘rascar’ algo de poder. Todos saben que la mayor parte de los gobiernos autonómicos y municipales se van a decidir por los pactos que puedan alcanzar PSOE y Podemos por un lado y PP, Cs y Vox por otro.

La clave estará en los apoyos puntuales que necesite el presidente Pedro Sánchez en los lugares en los que el partido de Pablo Iglesias no sea suficiente para la mayoría absoluta, por lo que ya nadie descarta, tras las maniobras que se han observado los últimos días, un pacto del PSOE y Unidas Podemos con formaciones nacionalistas y separatistas, principalmente, en Cataluña, País Vasco y Navarra.

A lo largo de esta semana ha quedado claro que Unidas Podemos irá de la mano del PSOE, al que las encuestas dan ventaja en muchos puntos geográficos, pero no en tantos con mayoría absoluta. Así, la formación de Iglesias lleva ofreciéndose a Sánchez desde las pasadas elecciones generales a cambio de puestos de relevancia –conseguidos ya en el Congreso– en instituciones o, ¿por qué no?, en un Ministerio. Ya se habla de Iglesias como ministro de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

El giro a la izquierda

El presidente del Gobierno todavía en funciones, a la espera de conseguir los apoyos para su investidura y avanzando sus relaciones y contactos con las formaciones separatistas de Cataluña, ha pedido que se concentre el voto en el PSOE “para hacer frente a las tres derechas como ocurrió el 28 de abril” y “no dejar la faena a medias”. A Pedro Sánchez hay que reconocerle el mérito de saber mantenerse y, desde su posición de privilegio en la Moncloa, saber aprovecharse de todos los resortes a su disposición para lograr en España un importante giro a la izquierda.

Bien por demérito de Podemos y PP, como por mérito de Vox, disgregando la derecha, Sánchez se ha convertido en el eje vertebrador de la mayoría de los pactos posibles en todo el territorio nacional. El desastre de Andalucía, donde aun así ganó el PSOE, puso sobre aviso al resto de España, que huyó en masa hacia la izquierda por el “miedo a la triple derecha” excelentemente bien vendido por todo el aparato mediático de Ferraz.

Lío en la derecha: Casado se la juega

En frente, aunque el PP aventaja a Cs en 9 escaños, el líder de la formación naranja, Albert Rivera, ha vuelto a erigirse en líder de la oposición y ha advertido de que este 26-M es una buena oportunidad para hacer de “contrapeso” al Gobierno de Sánchez e Iglesias. Por su parte, el líder de los populares, Pablo Casado, busca que los votantes que se fueron vuelvan a “su partido”, porque estas elecciones, además de autonómicas, municipales y europeas, “son también nacionales”.

Un Rivera en ascenso busca asentarse y gobernar, como ya hace en Madrid y Andalucía, a costa de un Casado que no puede permitirse más destrozos en forma de resultado electoral para el PP. El líder de los populares se la juega, especialmente en dos territorios como Madrid y Castilla y León.

Las encuestas daban un empate técnico entre los dos bloques en la Comunidad de Madrid, pero en el de la derecha no se descarta un posible sorpasso, por muy poco, de Cs al PP. Aquí también se verá un apasionante duelo entre Pablo Iglesias y su otrora compañero Íñigo Errejón. Aunque ambos han dicho que si suman cambiarán el Ejecutivo de la comunidad, será interesante quién de los dos acertó y gana el pulso.

En el Ayuntamiento de la capital, Mas Madrid de Manuela Carmena cobra ventaja, pero detrás se augura otro empate entre naranjas y azules. En ambos enfrentamientos las diferencias serán muy cortas.

Pero Casado tiene otro frente abierto muy importante en Castilla y León, donde su partido lleva 32 años gobernando. Una derrota en esta región sería dramática para el líder del PP, que tiene que escuchar como muchas voces hablan ya de un congreso extraordinario y de posibles sustitutos si se sigue perdiendo representación. Las encuestas ponen casi al mismo nivel a PP y PSOE por lo que, al final, Cs será la formación que probablemente decida.

Y es aquí dónde pueden aparecer algunas dudas, ya expuestas por Pablo Casado, sobre si su socio en Madrid y Andalucía pactaría con el PSOE en otras comunidades como Murcia o esta misma castellanoleonesa. Albert Rivera está cansado de asegurar que no pactará con Sánchez, pero ¿lo hará Cs con otros actores que no son Sánchez en determinadas regiones? Habrá que ver.

Los pactos del PSOE en Barcelona y Navarra

El PSOE, siguiendo con los pactos, tendría también algo que decir en el Ayuntamiento de Barcelona, donde parece que también habría sorpasso, aquí de ERC a En Comú Podem de Ada Colau, pero la alcaldesa, afín al socio de Gobierno, Podemos, sumaría con los socialistas los escaños suficientes para seguir gobernando. Lo que habrá que comprobar es si Sánchez prefiere a sus “otros socios” de ERC.

No muy lejos, en Navarra, las encuestas auguran un papel importante del PSOE a la hora de decidir gobierno al darse, del mismo modo, una igualdad máxima entre los partidos independentistas, partidarios de la anexión al País Vasco, y la coalición de derechas Navarra Suma, formada por PP, Cs y UPN.

¿Aguanta Vox?

Y en medio de todas las batallas estará casi siempre Vox. La formación de Santiago Abascal se esfuerza en las últimas horas por confirmar y asentar su irrupción en el panorama nacional tras el éxito de Andalucía y en la Generales.

La principal hazaña será evitar que muchos de los que les votaron anteriormente se vuelvan al PP visto el descalabro el pasado 28-A. Las encuestas así lo vaticinan.