27 intoxicados por un escape de gas en un hotel familiar de Cantabria

El escape de monóxido de carbono que se ha producido esta mañana en el hotel Campomar de Isla, en el municipio cántabro de Arnuero, ha obligado a desalojar el inmueble y a trasladar al Hospital de Valdecilla a 22 intoxicados leves por inhalación (9 menores de edad, todos de nacionalidad británica) y a cinco en estado grave. Los otros afectados son mayoritariamente jubilados que estaban pasando unos días de vacaciones en el hotel.

En el hotel había en el momento del suceso 78 personas que pertenecían a dos grupos de turistas, uno de niños ingleses que se encontraban con monitores y 45 personas mayores de Málaga que estaban de excursión por Cantabria, según ha relatado Rocío Campo, una de las propietarias.

La subdirectora médico de la Gerencia de Atención Primaria de Cantabria, Adelia Gallastegui, no ha podido precisar, a las puertas del hotel, la identidad de los heridos, pero sí ha señalado que de los cinco intoxicados que están en estado grave uno ha tenido que ser reanimado en el propio hotel al encontrarse en parada cardiorrespiratoria.

Tanto esos cinco heridos, a los que se practicó intubación endotraqueal, como otros ocho intoxicados por inhalación han sido trasladados a Valdecilla, estos últimos con pronóstico de carácter leve.

Y también se encuentran en el hospital para ser sometidos a pruebas y evaluar su posible intoxicación otros nueve menores pertenecientes a un grupo de niños ingleses que se alojaba en la primera planta del hotel, que tiene tres alturas y que está situado junto a la playa de La Arena.

Además, se han trasladado al Hospital de Laredo siete intoxicados leves, dos sanitarios, dos turistas y tres monitores de los niños. La propietaria del hotel ha explicado que aunque aún no se sabe cuál ha sido la causa del “pequeño escape”, al parecer se ha debido a una “mala combustión de la caldera”.

Según ha relatado, el “toque de alerta” lo ha dado un hombre que ha abandonado su habitación para dar un paseo antes de desayunar y, al regresar, a los 15 o 20 minutos, se ha encontrado a su mujer “dormida” lo que “le preocupó”. Por su parte, Antonio Hernando, bombero del parque de Laredo ha señalado que cuando han llegado al hotel ya había gente atendiendo a los afectados con vómitos y mareos.

Los bomberos procedieron a revisar las habitaciones con un explosímetro y detectaron que en muchas había gran concentración de monóxido de carbono, y han apuntado que el hollín generado por una mala combustión de una caldera podría haberse filtrado por los conductos de ventilación a las rejillas de los baños de las estancias.

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