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A los amorales de Ciudadanos ya no los quieren ni en el Orgullo Gay

Begoña Villacís e Ignacio Aguado, durante la manifestación del Orgullo Gay de 2018

Begoña Villacís no podrá lucir su extremada morenez en la cabecera de del Orgullo Gay el próximo 6 de julio. El Colectivo LGTB+ de Madrid (Cogam), una de las muchas asociaciones que participan en el evento, dedi cada este año a las personas mayores, ha vetado a Ciudadanos. La entidad hizo público un decálogo de medidas para los partidos ante las elecciones autonómicas y municipales. En ese documento, figura el veto en las fiestas del MADO a aquellas agrupaciones que se «valgan de los votos de la extrema derecha».

Pero es más: el 25 de mayo, jornada de reflexión, Cogam publicó en Twitter qué partidos se habían comprometido con ese decálogo y, por lo tanto, podrán participar en la pancarta de la cabecera del Orgullo 2019. Concretamente, citó al PSOE-M, Podemos, Más Madrid, UPyD y Volt Europa. El día antes, el candidato socialista a la Alcaldía, Pepu Hernández, acudía a la sede de la asociación para rubricar el documento.

Cogam, entonces, «lamentaba que Ciudadanos y el Partido Popular no firmaran el compromiso para combatir la LGTBIfobia». Un extremo que en el partido de Albert Rivera no ha sentado nada bien, mucho menos con lo ocurrido luego, pues desde su fundación ha destacado por su apoyo a las personas del colectivo.

Ese mismo 25 de mayo, la presidenta de Cogam, Carmen García de Merlo, publicó otro tuit en el que echaba más leña al fuego: «Nadie puede impedir el derecho de reunión y manifestación; lo que queremos decir es que, para ir en la cabecera y llevar un lema, hay que comprometerse con él». Es decir, quien no firmara el decálogo de Cogam tiene vetada la presencia en la pancarta de la marcha. «Nos parece muy importante el compromiso del primer punto porque creemos que puede condicionar el cumplimiento del resto», sentenciaba García de Merlo.

«Imbécil terminal»

Se da la circunstancia de que Cs ni siquiera se ha reunido aún con Vox. Es más, en los encuentros mantenidos con el Partido Popular, los de Begoña Villacís e Ignacio Aguado (quienes siempre acuden a la manifestación del Orgullo) portaron un decálogo en los que señalan sus líneas rojas para una negociación. El punto 10 especifica: «Garantizaremos la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, defenderemos los derechos de las personas LGTBI y erradicaremos la lacra social de la violencia machista». Jesús Pérez Sánchez, homosexual y miembro de Cs en Parla, ha denunciado que el coordinador de Educación de Cogam le ha llamado «imbécil terminal»: «Por ser LGTBI no tengo por qué pensar lo mismo que me digan otros. Insultar a personas LGTBI por votar con libertad lo que quieran es LGTBIfobia», se queja Pérez.

Cs explica que «ha participado, participa y participará siempre en el Orgullo»: «Nunca ha faltado a la cita ni lo hará ahora. No va a permitir que se utilice a las personas LGTBI y sus derechos como arma arrojadiza para fines partidistas». Y añade: «Cs acudirá a cualquier acto o manifestación que defienda y promueva estos valores. Allí donde se defiende la libertad y la igualdad, Ciudadanos acude. Por ello, ha presentado diversas iniciativas en todos los Parlamentos y en el Congreso de los Diputados y lo seguiremos haciendo. No se comprende que la Junta Directiva de Cogam obligue a firmar documentos políticos. No se puede expulsar a las personas LGTBI liberales y progresistas del día del Orgullo. Expulsarlas es traicionar su esencia».

El veto a Cifuentes y Garrido

Ya en 2016, el día de la marcha, expulsaron de la línea de la pancarta al entonces consejero de Presidencia de la Comunidad, Ángel Garrido, a quien se permitió participar en el acto al año siguiente; aunque Cristina Cifuentes, entonces presidenta regional y firme defensora del colectivo LGTBI, no estaba invitada por representar a la Presidencia del PP regional. Finalmente, en una edición pudo subir al estrado de Colón y marcarse una conga con Carmena.