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Alimentos crudos que no debes dar a tus hijos

Sin lugar a dudas, la alimentación es uno de los aspectos más importantes que hay que cuidar a la hora de conseguir que los pequeños crezcan sanos y fuertes. Por ese motivo, te vamos a intentar ayudar en ese sentido. ¿Cómo? Dándote a conocer los alimentos crudos que no debes dar a tus hijos si quieres que gocen de buena salud.

¿Preparado para tomar nota? Aquí tienes los más significativos:

Pescado crudo

De unos años para acá, se ha puesto de moda la comida japonesa, como así lo demuestra el hecho de que están proliferando los restaurantes de esa gastronomía por todo el mundo. Una comida que se sustenta en lo que es el pescado crudo. No obstante, es importante que se evite dar ese alimento a los más pequeños durante sus primeros años de vida.

¿Por qué esa recomendación? Porque ese producto tiene un alto riesgo de anisakis, entre otras cosas.

Pescado crudo

Patatas

En esta lista de alimentos crudos que hay que evitar darles a los niños están también las patatas. Lo habitual es que se proceda a cocinarlas de distintas maneras, no obstante, cabe la posibilidad de que forma puntual o en algunas ocasiones se pueda proceder a ponérselas al alcance de la mano crudas para que las prueben. Y es que hay personas a las que ingerirlas así les gusta. Sin embargo, no es recomendable que los menores las tomen de esa manera. ¿Por qué? Porque pueden resultar realmente muy indigestas debido a la cantidad de almidón que está presente en su composición.

Mariscos

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Marisco crudo

De la misma manera, no podemos pasar por alto que los mariscos son otros productos que los niños no deben tomar crudos. En este caso, no deben formar parte de la alimentación de los menores por dos motivos fundamentales:

  • Porque contienen virus y bacterias que el organismo de los pequeños puede no tolerar.
  • Porque pueden dificultar de manera contundente lo que es la digestión.

Huevos

Hay muchos adultos que no dudan en comer huevos crudos o incluso poco cocidos. Sin embargo, esos no deben dárselos a los niños por un sencilla razón: si no están bien cocidos pueden transmitir distintas enfermedades como puede ser el caso de la salmonella o la listeriosis.

Es más, hay que saber que las proteínas del huevo se asimilan mucho mejor por el organismo si ese alimento se encuentra cocido.

Carne de cerdo o ave

En esta lista de alimentos crudos hay que incluir de manera contundente lo que es la carne de cerdo o ave. Últimamente se ha puesto “de moda” el consumo de platos tales como tartar o incluso el carpaccio, de ahí que aquella se tome sin cocinar. No obstante, no es recomendable que ese tipo de platos se le den a los más pequeños por distintos motivos:

  • Tienen un sabor que puede resultar muy fuerte o desagradable para los niños.
  • De la misma manera, pone en serio peligro higiénico a los menores.

Otros datos de interés

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Leche de vaca cruda

Además de todo lo expuesto, no podemos pasar por alto otra serie de aspectos interesantes sobre los alimentos crudos que no debes dar a tus hijos:

  • Cocinar todos los productos mencionados es la mejor manera de que los niños puedan tomarlos de una forma muy segura. Y es que el calor que se usa consigue acabar con las bacterias que puedan tener y que son las que pueden causar distintas enfermedades.
  • Moluscos como mejillones o almejas así como berenjenas o legumbres secas son otros de los alimentos que los niños no deben tomar crudos bajo ningún concepto. En el caso de las legumbres es que tomarlas así no solo puede dificultar la digestión sino que, además, puede hacer que sean rechazadas por los pequeños porque tienen un sabor amargo.
  • Por supuesto, en esta lista de productos “prohibidos” en su versión cruda para los más pequeños está la leche de vaca cruda. Y es que tomar este supone exponer a los niños a serios peligros de salud, a pesar de que en los últimos años hay determinados sectores y comunidades autónomas que están apostando por impulsar dicho alimento. No obstante, como hemos dado a conocer en un artículo, esa leche cruda trae consigo una larga lista de riesgos, entre los que están los siguientes: aumenta los riesgos de sufrir infecciones, trae consigo enfermedades de tipo alimentario, trastornos de tipo crónico…