Asad desecha la paz y deja en manos de Trump el desenlace del conflicto sirio

El arreglo del conflicto
sirio depende de la voluntad del presidente
electo de Estados Unidos, Donald
Trump, dijo el líder sirio, Bachar el Asad, en una entrevista emitida este miércoles por la televisión rusa Rossia 24.

“Durante la campaña electoral de Trump sus declaraciones sobre la lucha contra el terrorismo y la injerencia en otros países para derrocar gobiernos… fueron muy claras y esto está muy bien. Sin embargo, todo depende de su voluntad de continuar el avance en esa dirección”, señaló.

Asad agregó que no está claro “si podrá hacerlo porque todos saben lo fuertes que son los grupos de presión en EE.UU.”.

“Si Trump consigue superar esos escollos y empieza a actuar de verdad contra el terrorismo, considero que puede convertirse en nuestro aliado natural”, subrayó.

Días después de la victoria en las elecciones presidenciales, Trump habló por teléfono con Vladímir Putin y coincidieron en la necesidad de unir sus esfuerzos en la “lucha contra el enemigo común número uno: el terrorismo y el extremismo internacionales”. A ese respecto, abordaron la situación en Siria y el posible arreglo de ese conflicto.

El líder sirio recalcó que actualmente la prioridad de las Fuerzas Armadas es Alepo y añadió que la ofensiva de los yihadistas del Estado Islámico (EI) contra la ciudad monumental de Palmira tenía como objetivo distraer a las fuerzas gubernamentales.

“Quiero decir que antes ya liberamos Palmira y que volveremos a hacerlo. Esto es una guerra: en unas partes se gana y en otras se pierde”, dijo el presidente sirio.

El grupo yihadista retomó hace dos días el control de la ciudad siria de Palmira y sus ruinas grecorromanas, más de ocho meses después de haber sido expulsado por el ejército sirio apoyado por la aviación rusa.

La paz no llega a Alepo

Agregó que, una vez que sea liberado Alepo, el Gobierno tiene el propósito de continuar la lucha contra el terrorismo en todo el territorio del país.

A pesar de la tregua anunciada ayer, el presidente sirio enfatizó que “no habrá un alto el fuego”. Y advirtió que las acciones militares cesarán solo cuando haya “acuerdos claros” y “donde los terroristas declaren su intención de rendirse o de marcharse”. Explicó que las operaciones militares siguen en marcha durante las negociaciones, porque el Gobierno de Damasco desconfía de los terroristas.

Los combates se reanudaron hoy en Alepo, lo que puso fin al alto el fuego declarado ayer en esa ciudad del norte de Siria, donde tampoco se ha producido la salida de los rebeldes y civiles de la zona asediada prevista para este miércoles. Los enfrentamientos son intensos entre los efectivos gubernamentales y facciones rebeldes e islámicas en los puntos de contacto entre los barrios controlados por las autoridades y los que están en poder de la oposición, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

No obstante, Asad se mostró optimista sobre la marcha de la campaña militar. El dirigente habló de la Siria de posguerra y vaticinó que la mayoría de los casi cinco millones de refugiados regresarán a Siria. “Aquí están sus casas, sus pertenencias. Volverán para reconstruir su país”, agregó.

La recuperación de Siria, señaló, “será mucho más rápida con la ayuda de los países amigos”. “El pueblo sirio no aceptará a ninguna compañía de países que han tenido una postura antisiria, que se han posicionado contra la integridad territorial del país, que han apoyado el terrorismo. Esto es obvio”, dijo Asad.

El presidente sirio indicó que en la reconstrucción del país se dará prioridad a los países amigos, entre los que mencionó específicamente a Rusia, China e Irán.

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