Inicio Actualidad Asalto al Valle de los Caídos: Notre Dame en Cuelgamuros

Asalto al Valle de los Caídos: Notre Dame en Cuelgamuros

Por Laureano Benítez Grande-Caballero.- La Sinagoga de Satanás que ha dirigido el mundo desde el Big-Bang, la camarilla luciferina que se revolcó en las esfinges, que planificó sus orgías gnósticas en los jardines de Babilonia, en la peripatesis ateniense, en los aquelarres mitraicos; la caterva iniciática que engendró a Lutero y Calvino, que desembocó en los illuminatis y los hijos del compás y el mandil… esa banda de iluminados protagonistas de una conspiración inacabable contra el cristianismo se ha hecho con el control de la historia y del mundo mediante la infiltración de sus acólitos en las esferas del poder, tanto político como económico, y mediático.

Una vez conseguida esta infiltración, usan a sus peones para protagonizar acontecimientos que aceleren la implantación del Gobierno Mundial y el Anticristo, para llevar a cabo hechos extraordinarios que revolucionan el mundo, alterando súbitamente el curso de la historia en la dirección deseada, hechos que en apariencia parecen desconectados entre sí, cuya naturaleza conspiradora es ocultada por unos medios de comunicación que no son sino la voz de sus amos.

Esos eventos que desencadenan las fuerzas oscuras no son sino la cristalización de unos planes largamente madurados, perfectamente diseñados por los jerarcas del NOM, quienes, tras un proceso paciente de preparación de las circunstancias más favorables, de repente chascan los dedos, musitan su «¡Hágase!», y sobreviene la catarsis, la subversión, el cambio de rumbo, la toma de los palacios del cristianismo.

A ese ámbito pertenecen todas las revoluciones que en el mundo han sido, en especial la francesa y la bolchevique, apoteosis de anticatolicismo, que se desarrollaron entre fumatas de claro luciferismo. ¿Por qué eligieron al imperio zarista como víctima primigenia del horror bolchevique? Pues porque era el mayor imperio católico por aquel entonces. Lo que son las cosas, los perpetradores de aquella subversión satánica decían que España sería el segundo país que caería en garras del comunismo. ¿Por qué?: pues porque éramos el país más católico, el que había desempeñado el papel de brazo armado del catolicismo, el que había evangelizado a media humanidad, y hacía mucho tiempo que nos habían tomado la matrícula.

Otros hechos pertenecientes a esta vasta conspiración fueron las dos guerras mundiales ―mención especial merecen los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki justamente las dos ciudades donde se concentraba la gran mayoría de los católicos japoneses: ¿casualidad?―, el asesinato de Kennedy, el 11S, el 11M, las «Revoluciones de colores», «Las primaveras árabes»…

Cuando los luciferinos del NOM dan un golpe, lo hacen a lo grande, a lo bestia, en el sentido de que no se andan por las ramas, ya que orientan sus baterías contra el mismo corazón, contra la santabárbara de la situación que quieren moldear a su antojo. No tiraron dos torres cualquieras, sino que fueron a por las Torres Gemelas, un caso claro de autoatentado con el que consiguieron la excusa para poner patas arriba el mundo árabe, con las primaveras y todo eso.

Si el objetivo primero del NOM luciferino es exterminar al cristianismo, la banda conspiradora trazó un plan para atacar directamente sus cimientos, infiltrándose en Iglesia, pero también pasando a la acción. Había que organizar algo gordo, algo llamativo… y ahí estaba la catedral de Notre Dame… ¡Oh, desgraciado accidente, que fuera a arder por mala suerte el mayor símbolo de la cristiandad europea después de la Basílica de San Pedro!

Pero, amigos, esta patulea de conspiradores ya le había echado el ojo al tercer monumento católico más grandioso de Europa, uno de los más importantes edificios simbólicos de la Cristiandad: el Valle de los Caídos.

Vía Crucis en el Valle de los Caídos

Vía Crucis en el Valle de los Caídos

Sí, Cuelgamuros, conjunto monumental donde confluyen cuatro circunstancias excepcionales que lo convierten en un bocado exquisito para las mandíbulas satánicas del NOM: la Cruz más grande del mundo, motivo de rabia y odio para los satánicos; el cementerio católico más extenso del mundo; Francisco Franco Baamonde, el Caballero de la Suprema Orden de Cristo que derrotó el intento de la Sinagoga de Satanás por instalar en España la revolución bolchevique, eliminando el cristianismo en una orgía de sangre y fuego. Franco, el militar excelso, que fue quien propinó al comunismo satánico la única derrota de su historia.

El tercer motivo para el asalto luciferino a la Basílica es que es un lugar de tremendo poder energético, que la convierten en lo que en los círculos esotéricos suele llamarse un centro de poder, que hace a estos lugares apetecibles hasta la obsesión a los hierofantes, a los iluminados, a los maestres, a todas las sectas iniciáticas que en el mundo han sido, capaces de desencadenar guerras para hacerse con el poder de los lugares sagrados. Y, como ejemplo, ahí tenemos el caso de Jerusalén, destruida veinte veces por la codicia de muchos pueblos debido a la fuerza telúrica del monte Moriah, donde se levantó el templo.

Epifanio Alcañiz, un experto en geodesia y radiestesia, ha estudiado con detalle las emanaciones telúricas de la Basílica, y afirma que «La alteración telúrica que encontramos en este lugar es la que yo he bautizado con el nombre de Anillos Energéticos de 4 pilares. Estos 4 pilares los constituyen los cuatro vórtices de 19500 UB ―Unidades Bovis― que de forma simétrica forman un cuadrado casi perfecto. La cercanía de estos vórtices entre sí forma un Lugar de Poder en el que se detectan tres anillos de energía: el central y más potente abraza a estos vórtices, y en él se registran alrededor de 12500 UB, en el segundo anillo 11500 UB y en el tercero 10500 UB aproximadamente; la calidad biótica en esta parte de la sierra del Guadarrama es de 8500 UB. Esta alteración telúrica es similar a la que existe en Stonehenge, allí también son 4 los pilares. La diferencia entre ambos lugares estriba en que en Stonehenge encontramos un vórtice de 24500 UB en las cercanías y en el Risco de la Nava el vórtice cercano es de 33000 UB» (http://www.radiestesiaysalud.com/valledeloscaidos. htm). Es decir, que el Valle tiene más potencia energética que Stonehenge.

El coronel de Infantería Eduardo Sáenz de Aranaz (1891-1979), manifestó al escritor Daniel Sueiro, para su obra «La verdadera historia del Valle de los Caídos», que todos los años, el día 21 de junio, al comenzar el verano, el sol pasaba a su salida todo a lo largo del túnel que se estaba construyendo, hasta llegar al centro del altar. Le impresionaba el fenómeno, que no ocurría más que ese día a lo largo de todo el año: ¿casualidad?

Y la cuarta razón para el asalto satánico, aunque pase más desapercibida, tiene una enjundia difícil de exagerar: consiste en que en la enorme nave se expone en una serie de tapices el Armageddón final, el Apocalipsis del Juicio Final, la tremenda batalla entre el Cielo y el Infierno, entre Dios y el Diablo, entre los ángeles y los demonios, que Franco no puso allí por casualidad, por capricho, sino con una finalidad bien clara: comparar la Guerra Civil, la Cruzada, con la Guerra Final entre los ángeles y los demonios, pues esos fueron los verdaderos bandos combatientes en nuestra contienda civil, que se convierte así en un anticipo del Armageddón del fin de los tiempos. Pero, de paso, como quien no quiere la cosa, Franco desplegó en la nave la profecía apocalíptica sobre la derrota definitiva de Satanás y sus agentes, el triunfo final del cristianismo sobre sus enemigos, tanto visibles como invisibles, y, por supuesto, esto es algo que la Sinagoga de Satanás no puede consentir, y está dispuesto a destruir como sea, porque no puede digerir que esos tapices le estén recordando su derrota en España, y la derrota futura que le aguarda.

La Cruz, Franco abrazado a ella, la energía poderosa, en anticipo de su derrota… demasiado para los caciques del NOM, demasiado tentador, demasiado apetecible para las logias globalistas, para las sectas de iniciados, para los conventículos de los jerarcas iluminados que quieren entronizar al Anticristo.

Vieron claro que en Cuelgamuros tienen cuatro por uno, y dispusieron sus piezas durante 40 años, preparando el momento oportuno para descargar su zarpazo. Es sencillo de explicar: democracia, aborto, LGTBI, feminismo misándrico, memoria histórica, eutanasia… y ahora ya han establecido la profanación de cadáveres. Nada importa, todo vale… y las masas revolcándose en sus apriscos. ¿Qué vendrá ahora?: el canibalismo, naturalmente.

Es decir, que en Cuelgamuros tendremos nuestro Notre Dame patrio, la segunda parte de aquel atentado de la «Cité». ¿Cuál será el siguiente? Hay profecías que apuntan al Vaticano, y revelaciones marianas como la de Fátima.
Y es que los sociatas tan demócratas son así, y no lo pueden remediar: pucherazos, golpes de Estado, mociones de censura, atentados sospechosos… en medio de una orgía de matacuras, quemaconventos, asaltatumbas, violamonjas, profanamomias, abortaniños, eutanancianos, vuelacruces…

Y el pueblo en sus apriscos… Dios nos coja confesados.