Inicio Actualidad Así intentó llevarse Guardiola a Messi del Barça

Así intentó llevarse Guardiola a Messi del Barça

Leo Messi estuvo muy cerca de dejar el Barcelona entre diciembre de 2016 y noviembre de 2017. Así lo desvela el diario El Mundo en una información en la que destapan las negociaciones que mantuvieron el argentino y el Manchester City que lidera Pep Guardiola. Las cifras astronómicas de un posible traspaso y contrato tentaron al jugador pese a que al final no se llegara a un acuerdo.

Otoño de 2016. Empiezan las conversaciones entre Ferran Soriano, consejero delegado del City y ex vicepresidente azulgrana, Jorge Messi, padre del jugador. Las conversaciones se deslizan por un montante económico que rompería cualquier dato establecido en el mundo del fútbol. El club inglés estaba dispuesto a pagar los 250 millones de la cláusula del argentino y pagarle un total de 250 millones netos por los cinco años de contrato que firmaría con los citizens. A esto se le sumarían otros 50 millones para su padre por convencer a Messi para recalar en Manchester. Una operación que le habría costado finalmente al conjunto de Zayed Al-Nahyan la friolera de 755 millones de euros, sumando todos los impuestos.

De hecho, la operación se aceleró e intensificó en octubre de 2017, fecha que coincide con el procés catalán. La crisis política que vivió Cataluña y que afectó en cierta medida al Barcelona, hizo a Leo Messi dudar por primera vez en su carrera si continuar en el club culé era la mejor opción. La historia sabemos cómo termina, pero todo esto hizo que el argentino añadiera una cláusula anti independencia cuando firmó su renovación como blaugrana. El jugador quedaría libre si Cataluña se separaba de España y el Barcelona quedaba fuera de alguna de las cuatro grandes ligas: España, Inglaterra, Alemania o Francia.

Leo Messi acabaría renovando con el Barcelona hasta 2021 y despejando dudas sobre su compromiso a cambio de un contrato en el que pasaba a cobrar 35 millones de euros netos por temporada –15 menos de lo que ofrecía el City– y aumentaba su cláusula de rescisión hasta unos mareantes 700 millones. Además, el contrato contempla la posibilidad de renovarle otro año más por el mismo montante.