Así será la llegada de los exconsellers y los Jordis al Tribunal Supremo

El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, los siete exconsellers y los presidentes de las asociaciones ANC y Òmnium encarcelados tienen este viernes la oportunidad de quedar libres tras casi un mes encarcelados. De ellos dependerá que se revoque la orden de ingreso en prisión incondicional y se les fije una fianza para salir de prisión.

En el espíritu del Tribunal Supremo está darles esa oportunidad siempre y cuando demuestren que abandonan la idea de la declaración unilateral de independencia de Catalunya y que no van a seguir por esa vía. No es el caso de la Fiscalía, que considera, a la espera de escuchar lo que dicen, que todos ellos deben permanecer el prisión incondicional porque consideran que su acatamiento al artículo 155 de la Constitución es meramente instrumental para salir de la cárcel.

Sí se muestran convincentes de que el desafío al Estado español ha cesado y no van a volver a movilizar a la ciudadanía ni van a seguir por el camino de la independencia fuera de las vías legales, el magistrado Pablo Llarena les ofrecerá la oportunidad de salir de prisión, probablemente previo pago de una fianza. Eso sí, en caso de quedar en libertad serán vigilados por si vuelven a adoptar comportamientos tendentes a la rebelión o a la sedición, lo que les mandaría de vuelta a la cárcel.

Desde que el martes las defensas fueron informadas de que tres días después habían sido citados para declarar ante el magistrado tras sus peticiones de libertad, los ex consellers y los presidentes de las dos asociaciones se han estado preparando sus interrogatorios con sus letrados desde los diferentes centros penitenciarios de Estremera, Soto del Real y Alcalá.

A los calabozos de la AN

Previsiblemente, e primera hora de la mañana, todos ellos serán trasladados en furgones de la Guardia Civil a los calabozos de la Audiencia Nacional, donde esperarán a que el magistrado del Supremo les vaya llamando.

La razón de su traslado a la Audiencia es que en el Tribunal Supremo no disponen de calabozos, donde todo preso debe esperar hasta ser presentado ante el magistrado. La previsión es que desde la Audiencia, que se encuentra a unos 200 metros de distancia del Supremo, serán trasladados en coches policiales de dos en dos, en la medida que sean llamados por Llarena.

Los coches policiales entrarán al garaje del Supremo y desde ahí serán acompañados hasta la sala de interrogatorios. La razón de este operativo es que el Tribunal Supremo -que no es un órgano instructor- no tiene las instalaciones previstas para desplazar a presos ni detenidos.

El alto tribunal es un órgano cuya función es la de revisión. Es decir, en las vistas de apelación de sentencias dictadas por instancias inferiores, sólo están presentes los abogados y en ningún caso los acusados, por lo que no tiene previsto calabazos ni espacio para que entren los furgones de a Guardia Civil, encargada de los traslados de detenidos y presos.

Sólo en casos donde existen aforados el Supremo se convierte en un órgano instructor. Este asunto comenzó en el tribunal contra la Mesa del Parlament, presidida por Carme Forcadell, al ser estar aforados por pertenecer a la diputación permanente. El pasado viernes, Llarena decidió que para el mejor desarrollo de la causa debía asumir toda la investigación que afecta al ex Govern y a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, a pesar de que no son aforados.

De vuelta a prisión

En la medida que vayan declarando ante el magistrado serán devueltos a los calabozos de la Audiencia Nacional donde esperarán para ser trasladados de nuevo a prisión. Según fuentes jurídicas, aun en el hipotético escenario de que el magistrado acordara su puesta en libertad, los ex miembros del Govern deberán volver a los centros penitenciarios donde están recluidos para firmar su salida y recoger sus pertenencias.

No obstante, también se puede dar el escenario que el juez imponga una fianza y entonces deberían esperar en prisión al pago de ésta. Depende de la hora que Llarena firmara el auto, tanto los ex consellers como los presidentes de las dos asociaciones tendrían que esperar al día siguiente para hacer efectivo el pago.

Pagos de las fianzas

El siguiente problema que se podrían a encontrar es que el día siguiente es un sábado y sólo si se habilita el Juzgado de guardia se podría pagar esa fianza, en caso de que hubiesen podido recaudar el dinero.

Según fuentes jurídicas, se da otro escenario, que es que el magistrado no resuelva sobre su petición de libertad este mismo viernes. La declaración de este viernes se produce a instancias de los propios investigados. Se trata de un interrogatorio voluntario que no va acompañado de la celebración de una ‘vistilla’ para medidas cautelares, porque esa ya se celebró ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, cuando acordó su ingreso en prisión el pasado 2 de noviembre.

Una vez que el juez escuche lo que tienen que decir, decidirá si resuelve en los próximos días o les deja libres, o con la opción de pagar una fianza, ese mismo día, lo que les permitiría hacer campaña como candidatos a las elecciones del próximo 21 de diciembre.

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