Ayuntamiento y FC. Barcelona llegan a un acuerdo para desencallar el Espai Barça

Tras dos años de negociaciones el Ayuntamiento de Barcelona y el FC. Barcelona han llegado un acuerdo para remodelar el entorno del Camp Nou. La futura reforma prevé abrir el perímetro del estadio a la ciudadanía para que la ciudad gane 33.000 m2 de espacio público y el barrio mejore la movilidad en los días de partido. Una de las principales reclamaciones que históricamente han realizado los vecinos de la zona, que siempre han denunciado que el estadio era una barrera física para el barrio.

La teniente de alcalde, Janet Sanz, ha presentado las directrices básicas de la remodelación y las diferencias con el proyecto presentado el pasado mes de febrero por los responsables del club azulgrana. El futuro Espai Barça tendrá un nuevo estadio remodelado, con un perímetro abierto que se cerrará los días de partido, además de un nuevo Palau Blaugrana para las secciones deportivas del Barcelona y que tendrá la pista de hielo en el subsuelo.

Al margen, está previsto construir un edificio de oficinas administrativas para el Barça y un hotel que finalmente tendrá 10.000 metros cuadrados. El Ayuntamiento ha conseguido recortar 4.000 metros cuadrados de usos hoteleros en esa zona, ya que la aspiración inicial del Barcelona era que tuviera 14.000. Según ha explicado Sanz, sería un hotel de 150 plazas condicionado al plan especial de alojamientos turísticos (Peuat). También se prevén un máximo de mil metros cuadrados para restauración y comercial. Las nuevas edificaciones, que se alzarán entre Arístides Maillol y Joan XXII, tendrán un techo total de 30.000 metros cuadrados.

La movilidad, un reto pendiente

Una de las principales fricciones que finalmente parece resuelta ha sido el aparcamiento soterrado, bajo las instalaciones del Barça. El Ayuntamiento quiere reducir la movilidad en la zona los días de partido, por eso, el futuro parking tendrá el mismo número de plazas que ahora mismo, 3.200, más 1.000 para motos y 700 para bicis. Además se habilitará un aparcamiento soterrado de 50 plazas –que luego se ampliará hasta las 70– dentro de las instalaciones, que estará destinado a autocares.

Vista aérea del Camp Nou y su entorno, en la actualidad Vista aérea del Camp Nou y su entorno, en la actualidad (Google Earth)

Uno de los compromisos alcanzados también establece la obligación del FC. Barcelona de hacer una aportación anual de 173.000 euros para contribuir al transporte público. Todo el coste de la operación como son las urbanizaciones, el derribo del edificio Picadero y el realojo de los vecinos irá a costa del Barcelona. Esta era una de las principales reclamaciones del Ayuntamiento, que no quería aportar ni un euro a esta operación urbanística.

De hecho, Janet Sanz ha explicado que el Ayuntamiento recibirá 5,4 millones de euros derivados del aprovechamiento urbanístico sobre los nuevos usos de oficinas y hoteleros. El nuevo Espai Barça tendrá un coste que el club cifró el pasado mes de febrero en 633 millones de euros.

A la tercera va la vencida

Este es el tercer proyecto que presenta el club. El primero fue durante la presidencia de Josep Lluís Núñez y se llamaba Barça 2000, con el que se pretendía construir cuatro galerías comerciales y un cine con 28 salas de cine. Un plan que contó con un importante rechazo vecinal y provocó finalmente que no se llevara a cabo.

Más tarde llegó el plan de Foster, el arquitecto que ganó un concurso internacional para remodelar el Camp Nou, con el que la junta de Joan Laporta quiso construir un nuevo barrio de viviendas protegidas y privadas en el espacio que ahora ocupa el Miniestadi. Este proyecto se pactó con el gobierno de CiU y alcanzó la aprobación definitiva. Finalmente la presidencia de Sandro Rossell decidió renunciar a él.

La reforma comportará la creación de 10.000 m2 de techo hotelero, 4.000 menos de los inicialmente previstos

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