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Bankinter quiere acabar con las tarjetas de crédito y sustituirlas por wallet o Bizum

Bankinter quiere acabar con las tarjetas de crédito físicas: “Tienen muchos inconvenientes, para pedirlas tienen que enviártelas a casa por correo, lo que tarda días… ahora la gente nos está pidiendo pagar con wallet y con otras soluciones como Bizum: la tarjeta de crédito concebida como hace 10 años no tiene ningún sentido”. Así se expresa Alfonso Sáez, el director general de Bankinter Consumer Finance, durante la presentación de su tercer ‘estudio bankintercard’ sobre el uso de medios de pago.

El estudio está principalmente enfocado a analizar el uso del más de un millón de tarjetas de crédito de Bankinter, ya que éstas han aumentado un 26% en los últimos 10 años. Sin embargo Sáez considera que son una tecnología que será poco a poco sustituida. Como prueba de ello, los pagos a través del móvil o wallet tienen un uso mayor, pues supone el 2,4% del total de pagos en 2018. De igual modo está creciendo el sistema Bizum, para transferencias inmediatas, que ya tiene un importe promedio de 53,3 euros desde octubre de 2016 cuando fue lanzado. En 2018 se ha más que multiplicado el uso de Bizum para Bankinter.

Más uso de tarjeta de crédito

Este estudio está enfocado sólo a gasto en tarjetas de crédito porque según Sáez las tarjetas de débito, que sólo permiten gastar mientras haya dinero en la cuenta, están ganando en irrelevancia. Sin embargo las tarjetas de crédito han ido teniendo cada vez más uso en los clientes de Bankinteer experimentando un aumento de gasto desde 2.506 euros anuales en 2008 hasta 3.156 euros en 2018, lo que supone este 26% más citado.

Ahora se hacen más movimientos con tarjetas de crédito y de una cuantía inferior que hace diez años

Más movimientos con tarjetas de crédito y de menos cuantía es la clave de esta evolución. Si en 2008 se pagaba de medio 77,9 euros por transacción de tarjeta de crédito en 2018 serán 65,4 euros. Sin embargo los movimientos han subido: de 32,2 al año de media en 2008 a 48,3 de media en 2018.

“Esto nos lleva a la conclusión de que el consumidor a lo largo de estos años ha sacado partido de la flexibilidad de la tarjeta de crédito como un sistema de pago que les ha permitido aliviar el peso de la crisis en el consumo diario, frente al pago inmediato del efectivo o el débito”, concluye Sáenz.

Caen las compras en hipermercados

Al igual que ha ocurrido con la tendencia general del consumo, los hipermercados (representados en España por marcas como Carrefour, Alcampo o Eroski) han perdido peso en las preferencias de los consumidores, pasando del 12,4% del total de los pagos en 2008 al 5,2% en 2018. Los supermercados han subido, por su parte, del 12,82% al 16,5%, con Mercadona como su máximo exponente.

También se ha hundido el gasto en restauración. De 62 euros de importe medio en 2009 a 35 que será durante este año.