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Barcelona perderá 13.000 empleos y cerca de 470 millones por la cancelación del Mobile

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La cancelación del Mobile World Congress (MWC) supone un duro varapalo para la ciudad de Barcelona. Desde el año 2006 el evento no ha faltado a su cita, y se ha convertido en una referencia mundial del sector de la tecnología móvil. 

Además, este año estaba previsto que lograse un récord en ingresos y asistencia, como ha ido sucediendo cada año desde su inauguración. 

473 millones de euros perdidos 

Se estima que el impacto económico para Barcelona es de unos 473 millones de euros, aunque las estimaciones desde su inicio hablan de que ha dejado en en la ciudad unos 4.850 millones de euros. 

Esas cifras se basan en lo que se calcula que deja la propia feria en la Ciudad; es decir, lo que generan los más de 100.000 visitantes que acuden y que durante los días del evento consumen en bares, restaurantes, compran en las tiendas, se mueven en transporte público o se alojan en hoteles. 

Según apuntó la Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecarsarm), en 2019, 117,7 millones de euros fue el gasto que se produjo durante el Mobile sólo en los locales de restauración y ocio.

Miles de puestos de trabajo

Obviamente la cancelación de un evento de estas magnitudes, al que estaba previsto que acudieran 2.400 empresas expositoras de 189 países diferentes (de las que una treintena han cancelado), también tendrá un impacto en el empleo. El Mobile calcula que iba a generar unos 13.000 puestos de trabajo entre camareros, cocineros, montadores, carpinteros, limpiadores o personal de seguridad. 

Desde que se celebrase su primera edición en 2006, este evento ha producido un total de 128.000 empleos temporales -tanto directos como indirectos-.

Fira de Barcelona: 1.000 euros por metro cuadrado

Hablamos de una exposición que ocupa más de 120.000 metros cuadrados de superficie neta de exposición. El adiós supondrá un duro varapalo para la Fira de Barcelona. Al margen de lo que pueda negociar con la GSMA (la organizadora del evento), perderá decenas de millones de euros. Se calcula, según Crónica Global, que el metro cuadrado está entre los 950 y los 1.000 euros. 

Por hacernos una idea, sólo el adiós de Ericsson que se anunció la pasada semana le iba a hacer un roto cercano a los seis millones de euros. 

Delegaciones gubernamentales

Estaba previsto que acudieran al Mobile cerca de 107.000 personas, de los que el 50% son grandes ejecutivos de las compañías participantes. A ello hay que sumarle el despliegue gubernamental que estaba previsto por parte de cada una de las naciones que iban a participar en el evento.

El año pasado Quim Torra, Pedro Sánchez y el Rey, Felipe VI, inauguraron la feria.

Este año se esperaba además que hubiese récord en el número de países asistentes, llegando hasta los 200. 

Instalaciones actualizadas

Las principales operadoras, de la mano de la Fira, tenían previsto desplegar wifi para que 64.000 dispositivos pudieran conectase al mismo tiempo. Todo eso sería gracias a los 1.600 puntos de acceso instalados a lo largo de los ocho pabellones que iba a ocupar la feria. 

Indemnizaciones 

La cancelación también supone pérdidas de cientos de millones de euros para la asociación organizadora, GSMA, que está formada por más de 750 operadores de telefonía móvil y 400 empresas del sector.

Al no tratarse de una cancelación por fuerza mayor, como lo que habría ocurrido si, por ejemplo, la OMS hubiese declarado el brote de coronavirus como una pandemia mundial, la GSMA tendrá que indemnizar a aquellas empresas que no hayan decidido ausentarse de forma voluntaria. 

Se estima que estas indemnizaciones pueden alcanzar un valor total de 400 millones de euros por el alquiler de espacios, y de 800 y 5.000 euros por entrada. Con respecto a las que sí se retiraron del evento antes de tiempo, deberán asumir los costes. 

Cinco millones de financiación pública

Por el momento, se desconoce qué ocurrirá con los 5 millones de euros anuales públicos que entrega el Gobierno para ayudar a financiar el MWC y provienen del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.

Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña también invierten cinco millones de euros en el evento.