Baskonia da la campanada y asalta el Palacio

10

Pedro Martínez repitió la historia de la pasada temporada asaltando el Palacio de los Deportes en el primer partido de la final de la Liga Endesa. El técnico acabaría ganando la competición doméstica con el Valencia Basket manteniendo el factor cancha en los dos partidos que jugó en casa. Esta temporada, con el Baskonia a sus mandos, emuló hazaña en el coliseo madridista.

Los pupilos de Laso fueron víctima de sus propios errores con dos de bulto: Ayón falló dos tiros libres en el último minuto y permitiendo varios rebotes ofensivos a los visitantes. Ni un milagroso triple de Llull con la mano izquierda sirvió que se consiguiese dar la vuelta al destino de un partido espeso en la primera mitad y trepidante en la segunda.

El Madrid estuvo más muerto que vivo en la mayor parte del choque por culpa de sus propios errores. Quizá se notó la inactividad de una semana sin jugar o se entró con menos tensión en el partido, el hecho es que Baskonia llegó al último cuarto con nueve puntos de ventaja y una sensación extraordinaria.

Fue entonces cuando los blancos, viéndose al borde de la navaja, obraron el milagro de remontar con Llull y Carroll en versión superhéroe. A los visitantes les entraron las dudas cuando el Madrid culminaba su regreso en el marcador a tres minutos del final.

Pero quedaba mucho y el Baskonia, concretamente Shengeila –pretendido por los blancos–, no iba a vender barata su piel. El pívot bregó y bregó emulando a Dubljevic la pasada temporada para poner de nuevo por delante a los de Pedro Martínez. El Madrid intentó la heroíca, pero los siete puntos por los que llegó a ir perdiendo eran una losa inexpugnable.

Los blancos están en la misma situación que la pasada temporada. Ahora veremos a ver si han aprendido la lección. Lo que parece claro es que a Doncic se le complica su sueño de ir a la ceremonía del Draft de la NBA. Primero tiene que intentar ganar su último título en España en una serie que se anticipa como larga.