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Batalla bancaria en torno a las apps de móvil

El teléfono móvil gana protagonismo como medio de pago en España y en el mundo. La batalla por el mercado de medios de pago se está agudizando en torno a un terminal todo poderoso de cuyo uso masivo se plasmará en el futuro un nuevo universo financiero de posibilidades todavía por dibujar. Es lo que opinan los más afamados equipos de investigación financiera de los bancos y expertos en medios de pago. El uso del dinero en efectivo en España cae y las sucursales bancarias se transforman en oficinas de servicios más que en dispensadores de dinero. Los menores de 35 años ya realizan el 80% de sus transacciones con tarjeta en España, según un estudio de BBVA Research. El 53% del volumen de pagos en comercios ya es con tarjeta, tras crecer a un ritmo del 170% en número de transacciones entre el 2015 y el 2018. Y el móvil abre nuevas batallas entre las entidades por las aplicaciones de pago más útiles. El objetivo es acercar el servicio al bolsillo de los clientes, esta vez en forma de smartphone. 

Comercio electrónico

El consejero delegado de la multinacional Global Payments, Jeff Sloan, considera que el detonante de la transformación financiera mundial es el auge imparable del comercio electrónico, que crece a un ritmo del 20% y que llevará aparejado cada vez más al móvil como nexo de pago en las transacciones. “El 20% del negocio en empresas de medios de pago viene de sistemas virtuales, y ese porcentaje aumentará hasta el 40% en los próximos años”, explica Sloan. Global Payments es una empresa cotizada en la Bolsa de Nueva York y socia de CaixaBank en medios de pago a través de Comercia.

Según datos de BBVA, el medio de pago más utilizado en comercio electrónico en España es la tarjeta de crédito (el 38%), seguido de las carteras virtuales (25%) y las transferencias (15%).  De los pagos con tarjeta, las tarjetas contactless ya son mayoría. 

Los nuevos clientes digitales

CaixaBank asegura que ya dispone de 5,2 millones de clientes en banca móvil y un total de 6,1 millones de clientes bautizados como clientes digitales. La entidad asegura que se ha pasado de 165.000 operaciones con móvil en junio del 2017 a 2,2 millones en junio de este año, con un importe medio de 32,5 euros. De tener un uso marginal, el móvil ya supone el 3,5% de las operaciones de CaixaBank (el 0,3% hace un año), y el ritmo de crecimiento se acelera. En términos generales el móvil canalizaba más del 2% de todos los pagos en España a finales del año pasado, pero el dato aumenta a ritmo vertiginoso.

Un estudio de Universal Pay apunta a que en el año 2020 el 93% de los españoles hará pagos digitales con sus móviles de manera habitual. En ese escenario previsible se enmarca la batalla tecnológica en medios de pago y la reestructuración de oficinas bancarias en España en favor de potenciar los servicios financieros digitales.

Las apps financieras

La pugna se centra ahora en tres tipos de aplicaciones móviles de pago fundamentales. El denominado agregador financiero; el wallet o cartera virtual de tarjetas; y el servicio de pago de punto a punto encarnado en Bizum y los gigantes Samsung Pay, Apple Pay o Android Pay.

El agregador financiero requiere que el cliente confíe en su banco los datos de todos sus bancos para que desde una sola aplicación pueda gestionar sus pagos. El wallet permite en un móvil con tecnología NFC disponer de todas las tarjetas y elegir la más adecuada en cada pago en el terminal comercial. Los sistemas tipo Bizum se centran en el pago de móvil a móvil y se integra en la aplicación del banco en el que se tiene la cuenta. Bizum alcanzará 2,5 millones de usuarios a final de año, 5.000 clientes se dan de alta cada día en España. Servicios similares al de Bizum tienen una penetración superior al 60% de la población en países del norte de Europa. 

Diversificación de terminales

“El pago a través del teléfono móvil todavía es minoritario, en torno al 2% de los pagos totales en España en comercios físicos pero creciendo a gran velocidad”, explican en fuentes de BBVA. La tendencia según sus expertos es que el pago móvil se diversifique y se amplíe a nuevos soportes desde relojes o pulseras a vehículos o electrodomésticos. BBVA ultima desarrollos en el campo de la biometría y reconocimiento facial, ya de uso habitual en China. Mientras BBVA apuesta por el agregador, CaixaBank se ha decantado por el tarjetero virtual. “Nuestra idea es que el cliente tiende a concentrar su dinero en una única entidad financiera, por lo que apostamos por el tarjetero múltiple virtual”, explica Joan Morlà, consejero delegado de CaixaBank Payments. 

El banco tecnológico

“El futuro de los bancos está en la tecnología”, opina Sloan. “Cada vez hay menos diferencias entre una oficina bancaria y una tienda de Google o Apple, aunque será difícil que en Europa o EEUU empresas como Amazon, Google o Apple sean capaces de convertirse en el centro financiero de las familias y empresas con sus propios servicios financieros o carteras virtuales”, añade. Pero el temor indudablemente existe.

El caso de Yue Bao

En Europa los servicios financieros se asocian a los bancos, pero eso no sucede en China, por ejemplo, donde ese papel lo han asumido empresas como Alipay, de Alibaba, o el mismo Yue Bao, el mayor fondo de inversión del mundo dependiente también de Alibaba y que gestionaba 251.000 millones de dólares a principios del 2018.

El temor a que gigantes como Amazon o Google ofrezcan servicios de gestión y administración del efectivo de su billetera digital existe en el sector financiero. La clave de Yue Bao fue su capacidad para ofrecer tipos de interés superiores a los del mercado y además facilidad de uso en comercio electrónico y servicios asociados. Un universo paralelo que supone una disrupción que tarde o temprano llegará a EEUU y Europa. 

Criptomonedas

La irrupción de las criptomonedas no hace más que abonar la consolidación de ese nuevo mundo financiero. En ese campo, los expertos todavía son escépticos y las entidades financieras españolas eluden pronunciarse más allá de analizar las ventajas de la tecnología blockchain. En BBVA reconocen la capacidad de “optimizar procesos del negocio financiero”. En opinión de Morlàs, “el pago con criptomonedas va a tener una evolución muy lenta. Hoy por hoy no es recomendable que los comerciantes acepten criptomonedas como medio de pago, aunque puede haber nichos de mercado a explorar. Siempre con cautela por falta de legislación e inestabilidad de las monedas”.