Bolsonaro se posiciona como favorito en Brasil, según primeros sondeos

    Los primeros sondeos a boca de urna en Brasil aumentaron las esperanzas de los partidarios del candidato presidencial de extrema derecha, el favorito Jair Bolsonaro, de lograr una victoria en primera ronda.

    Bolsonaro, un excapitán del Ejército que elogia las dictaduras y proyecta una brutal represión del delito y la corrupción, trepó en los sondeos de opinión en la última semana aunque todas las encuestas importantes mostraron que la carrera iría a una segunda vuelta.

    Pero los primeros sondeos a boca de urna del domingo sugirieron un giro aún más dramático.

    Una encuesta de salida de Ibope para la gobernación de Río de Janeiro le dio al exjuez Wilson Witzel, aliado de Bolsonaro, una sorprendente victoria sobre el exalcalde izquierdista de Río Eduardo Paes con 18 puntos de ventaja, lo que apunta a que las proyecciones previas subestimaron la profunda antipatía del electorado con el Partido de los Trabajadores (PT).

    “Las encuestas a boca de urna están mostrando un tsunami” a favor de los candidatos aliados a Bolsonaro dijo en su cuenta de Twitter Murillo de Aragão, jefe de la consultora política Arko en Brasilia.

    La encuesta de salida para la carrera presidencial se dará a conocer a las 19.00 hora local (2200 GMT), cuando cierren los centros de votación en los estados del extremo oeste del país.

    Bolsonaro, de 63 años, estuvo acompañado de una enfermera mientras emitía su voto el domingo, un mes después de que sufriera un ataque a puñaladas casi fatal en un mitin de campaña que le llevó a someterse a dos cirugías de emergencia.

    El candidato afirmó que estaba confiado en que tenía la mayoría de los votos válidos necesarios para ganar la presidencia sin una segunda vuelta el 28 de octubre, evitando un enfrentamiento con el izquierdista del Partido de los Trabajadores (PT) Fernando Haddad.

    “Si Dios quiere, se liquida hoy”, dijo a periodistas. “Estamos en una creciente trayectoria y confiamos en que las personas de bien de Brasil quieren alejarse del socialismo”.

    Otra encuesta a boca de urna mostró a otro cercano aliado de Bolsonaro, el expolicía Sérgio Olimpio Gomes, logrando un triunfo sorpresivo en la carrera por el Senado en el estado de Sao Paulo. En el estado de Minas Gerais, sondeos de salida mostraron una victoria del aliado de Bolsonaro en la carrera por la gobernación.

    Bolsonaro aprovecha la ola de enfado contra la clase política tradicional tras descubrirse una de las mayores tramas de corrupción del mundo y el aumento de la delincuencia en un país con más asesinatos que cualquier otro.

    Sus partidarios culpan de todo al PT, que dirigió a Brasil en 13 de los últimos 15 años, junto con políticas económicas imprudentes que contribuyeron a la peor recesión del país en una generación.

    Pero Brasil está dividido sobre el costo que su democracia podría tener que pagar si elige a Bolsonaro, un legislador experimentado que ha elogiado en repetidas ocasiones al régimen militar de 1964-85 y que ha sugerido que sus oponentes sólo podrían ganar a través del fraude, aunque ahora se compromete a adherirse con firmeza a los ideales democráticos.

    Genies Correa, un administrador de negocios de 46 años en Brasilia, aseguró que votó por Bolsonaro y respaldaría un Golpe de Estado si gana el PT, culpando al partido por la desenfrenada corrupción.

    “Si ellos ganan, se convertiría en Venezuela, la gente tendría hambre, con una moneda que no vale nada”, aseguró, en momentos en que abandonaba un local de votación con su hija.

    El rival más cercano de Bolsonaro es el candidato del PT Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo y exministro de Educación. Sustituye al fundador del partido, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, actualmente en prisión por corrupción y lavado de dinero.

    Muchos brasileños como Ruth Pereira Santos, de 65 años, recuerdan con nostalgia los años de rápido crecimiento que comandó Lula y donde se beneficiaron con sus programas que sacaron a muchos de la pobreza.

    “¿Quién podía comprar un automóvil? Gracias a Dios, hoy tengo un automóvil en mi garaje. Antes eso no era accesible”, afirmó Santos, un cuidador de ancianos.

    Dos encuestas publicadas la noche del sábado mostraron que Bolsonaro había aumentado su ventaja sobre Haddad en los últimos dos días, acaparando el 36 por ciento de las intenciones de voto frente al 22 por ciento de Haddad. Ambos estarían igualados en una posible segunda vuelta, que se celebraría el 28 de octubre si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta el domingo.

    Los colegios electorales abrieron a las 8:00 hora local (1100 GMT) y el último cerrará a las 19:00 horas de Brasilia (2200 GMT). Las encuestas a boca de urna y los resultados comenzarán a fluir poco después porque Brasil utiliza un sistema de votación electrónico.

    La votación avanzaba sin mayores incidentes a inicios de la tarde. Muchos brasileños debieron esperar mucho tiempo para votar y una fila de más de 500 personas serpenteaba fuera de una mesa electoral en el barrio de Copacabana, en Río de Janeiro.

    Un total de 147 millones de votantes elegirán al presidente, los 513 miembros de la cámara Baja del Congreso, dos tercios de los 81 miembros del Senado, además de gobernadores y legisladores en los 27 estados.

    Casi dos tercios del electorado se concentran en el sur y sureste más poblados de Brasil, donde se encuentran sus ciudades más grandes, Sao Paulo y Río Janeiro, y donde Bolsonaro tiene una ventaja dominante. Una cuarta parte de los votantes se encuentra en el noreste menos desarrollado, tradicionalmente un bastión del PT.