Canciones para celebrar la primavera

La estación ha entrado hoy a las 11:29 horas y nosotros la hemos recibido con una selección de temas sobre su explosión vital. Del jazz vocal a la música disco, del rock a la «chanson»… sin distinción de estilos

De las innumerables versiones de este clásico de Rodgers and Hammerstein, destacamos a la gran cantante del desgarro.

La reina de las pistas de baile consagró himnos a cada una de las estaciones. Su voz erótica brilla en este efluvio primaveral.

Es la otra primavera, la que bebe de la voz de la poeta del desaliento, del desamor bañado en aguardiente.

Desde Australia, con la elegancia del pop-rock selecto de una de las bandas más influyentes en la música británica, comandada por el carismático Robert Forster.

Otro clásico de Richard Rodgers, en esta ocasión con letra de Lorenz Hart. Podíamos haber subrayado la versión de Frank Sinatra o la de Carly Simon, pero esta de Nat King Cole tiene un embrujo especial.

Nunca fue suficientemente valorado este compositor de origen argentino. Este himno fue un éxito mundial gracias a sus brillantes melodía y ritmo.

Una de las más reputadas bandas del sonido «indie» norteamericano facturó esta oda densa e intensa.

El grupo portugués más internacional, presto a publicar su álbum con Brian Eno, se rindió a los pies de la sensibilidad a flor de piel por obra y gracia de su líder, Nuno Gonçalves .

El encanto vocal de la cantante y actriz estadounidense sobresale en este precioso hechizo sobre la nueva estación.

Hedonismo «indie» a la francesa, pero al mismo tiempo con el marchamo del esnobismo inglés.

En breve se cumplirán 30 años de su muerte. Añoramos a la gran diva francesa, con su «charme» sin fin, perfecto para poner banda sonora a la primavera.

El combo neoyorquino de Stephen Merritt guiña su habitual ojo a la vanguardia mientras sueña con perderse por las calles de París.

Inconmensurable. Uno de los grandes de la «chanson», emblema ideal de la estación que todos anhelábamos.

El pianista italiano afina el instrumento que prolonga su mano con esta exquisita secuencia primaveral de siete minutos que eriza la piel.

De nuevo la llamada de Italia, con esta intérprete y percusionista que da rienda suelta a la exuberancia pop.