Cargos del PP denuncian que el flirteo presupuestario con el PNV ha regalado el discurso antiseparatista a C’s

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Las voces críticas han empezado a levantarse en el Gobierno a la vista de las encuestas, de la “matanza” abierta contra cargos en la opinión pública –como denominan internamente a la crítica instalada en los medios–, y al evidente avance de Ciudadanos en las opciones de gobernabilidad. Voces que denuncian que el continuo coqueteo con PNV para conseguir sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado está teniendo un coste excesivo: el de limitar las críticas al nacionalismo y, por lo tanto, el de regalar a Ciudadanos un discurso de capital importancia en plena fase decisiva de cara a las próximas elecciones.

Son pocos los que se sienten cómodos con el avance de las encuestas. Y es que, por mucho que la explicación exterior sea la de que hay tiempo para remontar, lo cierto es que “será difícil hacerlo si cada día nos levantamos con una nueva polvareda en prensa como la de Cristina [Cifuentes] y si, encima, tenemos que criticar con la boca pequeña el nacionalismo porque hay que contentar al PNV por los Presupuestos”, como señala un alto cargo nacional Popular.

La ecuación que indican las voces críticas es sencilla: “Debemos alargar al máximo la legislatura. Para ello tenemos que contar con Presupuestos. Para lograr Presupuestos necesitamos el apoyo del PNV. Los nacionalistas vascos nos exigen que levantemos rápido el 155 y que dejemos gobernar a los perfiles radicales que presentan los separatistas. Y con ello limitamos la crítica al nacionalismo para no estropear los posibles acuerdos. Resultado: le regalamos el discurso antiseparatista a Ciudadanos y, por lo tanto, caemos en las encuestas”.

Las críticas a esta ecuación han surgido tanto entre altas capas del partido, como entre algunos de los técnicos de los propios departamentos del Gobierno, por ejemplo, dentro del propio área de elaboración de los Presupuestos, donde ven que el precio de pactar unos Presupuestos con PNV en medio de esta tensión separatista puede ser excesivo.

“El presidente tiene claro que hay que agotar la legislatura y eso nos exige una estructura de apoyos parlamentarios” destaca un diputado Popular. Porque lo cierto es que el mandato de llegar hasta el final de la legislatura es claro por parte de Presidencia.

“Ciudadanos ha cogido el hueco electoral prioritario en la crítica política al separatismo. Y Vox ha empezado a coger protagonismo en la lucha judicial. Y eso nos deja atrapados en un discurso muy cauteloso para no estropear las negociaciones con PNV que nos está costando caro en las encuestas”, señala un destacado líder regional del PP.

La crítica, de hecho, no se ha quedado sólo dentro de nuestras fronteras y han saltado a nuestros representantes en el exterior. Así, como ha adelantado OKDIARIO, han surgido críticas también en el cuerpo diplomático por no haberse ordenado desactivar el mensaje independentista en el exterior de forma rotunda. Fuentes españolas en Bruselas han afirmado a OKDIARIO que “es un comentario habitual entre los cuerpos desplazados en el exterior” la crítica y el reproche por lo que consideran que es “un error de planificación en la creación de un discurso en el exterior contra el separatismo”.

Estas mismas fuentes apuntan que problemas como los vividos para conseguir cursar una Euroorden de detención en Alemania, Bélgica o Dinamarca se podrían haber solventado “habiendo estructurado un mecanismo adecuado de información y contrainformación para evitar el desgaste de la imagen de España a causa del control de las redes por los separatistas”.