Carmena declara la guerra al coche

«El último capítulo de la guerra abierta que ha declarado Ahora Madrid al coche consiste en que la calle de Alcalá, una de las principales arterias de la capital, tan solo disponga de un carril por sentido entre Las Ventas y Ciudad Lineal»

El Ayuntamiento de Madrid, con Manuela Carmena a la cabeza, intensifica su particular cruzada contra el uso del vehículo privado, y, por tanto, contra los numerosos automovilistas que emplean de forma habitual este medio de transporte para moverse por la ciudad, entorpeciendo el día a día de millones de personas por puro sectarismo ideológico, puesto que su intención de restringir el tráfico se sustenta sobre argumentos de lo más endebles y falaces. El último capítulo de la guerra abierta que ha declarado Ahora Madrid al coche consiste en que la calle de Alcalá, una de las principales arterias de la capital, tan solo disponga de un carril por sentido entre Las Ventas y Ciudad Lineal, según anunció ayer el Ayuntamiento, copiando así el modelo de semipeatonalización de la Gran Vía, cuya puesta en marcha ha recibido gran número de críticas.

El plan consiste en reducir de forma sustancial la circulación de vehículos en el distrito Centro mediante la eliminación de vías y la ampliación de espacios para ciclistas y peatones, lo cual acabará convirtiendo el núcleo de la ciudad en una ratonera de difícil acceso para el coche privado. Y todo ello sin atender lo más mínimo al interés general de los ciudadanos o a cuestiones de carácter económico o medioambiental, ya que su finalidad no es combatir la contaminación, sino imponer por la fuerza un nuevo modelo de movilidad basado en la marginación del automóvil y el uso creciente de la bicicleta y el transporte a pie, pese a que la irregular orografía de Madrid no contribuye en nada a tal propósito. Lo único que conseguirá Carmena con estas restricciones es agravar los atascos y complicar el tránsito de los madrileños entre las distintas zonas de la ciudad.

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