Inicio Actualidad Carta de una joven: «Tocará hacer las maletas una vez más»

Carta de una joven: «Tocará hacer las maletas una vez más»

Lucía Vázquez.- En agosto de 2012 me tocó hacer una maleta, cargada de sueños y esperanzas, rumbo a Londres, para comenzar allí una nueva etapa de mi vida en un trabajo que, aunque no estaba relacionado con mi campo de estudios, era un trabajo al fin y al cabo.

Desistía de encontrar un empleo en mi área, tras llevar más de tres años intentando, desesperada e infructuosamente, en cualquier parte de España. «No tienes experiencia», me decía el personal de recursos humanos, sin pararse a pensar que, al no dar una oportunidad a una persona recién graduada, ésta se quedará en un limbo laboral del que le será muy difícil salir.

Por otra parte, las prácticas que encontraba, para conseguir esa ansiada experiencia laboral, estaban mayormente en ciudades como Madrid o Barcelona, donde ofrecían un sueldo de 300 euro al mes por tres meses trabajando a jornada completa. Quienes no residíamos en esos lugares no podíamos costear la vivienda y la manutención con ese sueldo, por lo que esas oportunidades tenían que ser descartadas nada más recibirlas. Era una sensación extraña, como un niño al que le dan un regalo pero se lo arrebatan cuando lo va a abrir.

Así que emigré a Londres y trabajé duro, aunque no tanto como otros jóvenes españoles que conocí, quienes tenían dos y en algunos casos hasta tres trabajos para poder mantenerse. Al principio llegaban a cuentagotas, para, más adelante, llegar en tropel, evidenciando el precario estado de la economía española y las escandalosas cifras de paro de nuestro país.

Viví en el Reino Unido siete años, en los cuales trabajé, ahorré, me costeé unos estudios superiores, conseguí la tan ansiada experiencia laboral y hasta me gradué con un Máster por una Universidad británica. Estaba feliz, parecía que ya había logrado mis objetivos, pero añoraba Galicia.

El año pasado, tentada por una beca de la Xunta de Galicia para cursar un Máster en una universidad gallega, decidí regresar a mi tan amada tierra. Así que en agosto de 2019 hice nuevamente una maleta cargada de esperanzas, con la ilusión de conseguir un trabajo aquí.

Y lo conseguí, pero las condiciones eran peores que cuando emigré: sin contrato, ni seguridad social, con retenciones en mis nóminas… Parecía que después de haberme esforzado tanto durante siete años, volvía a la casilla de salida. Dejé el trabajo, por todas las ilegalidades que estaban cometiendo, y llegó el Covid-19.

Tras meses de búsqueda de empleo, las negativas se acumulan en mi correo electrónico y la sensación de impotencia y rabia es aún mayor que hace ocho años. ¿Cómo puede ser que, tras haber vivido y trabajado en Reino Unido, con dos Másters terminados y con un excelente inglés, no consiga más que un trabajo en condiciones ilegales?.

Por tanto, y con mucho pesar, tocará hacer las maletas una vez más para regresar a Reino Unido. Esta vez, la derrota duele el doble: por haber tenido la impresión que iba a poder quedarme a vivir en mi tierra, cuando, en realidad, era un espejismo.

* Lucía Vázquez vive en Santiago de Compostela.