Inicio Actualidad Catalunya imita a París, Liverpool y Bruselas en el cierre de bares

Catalunya imita a París, Liverpool y Bruselas en el cierre de bares

El cierre de bares propuesto por la Generalitat en Catalunya, y que está pendiente de la ratificación o no por parte de la justicia, no es una medida pionera en Europa. Numerosos países ya han adoptado iniciativas similares para tratar de frenar el avance de la Covid-19. De hecho, la propia Generalitat ha comparado su plan con otros de Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y Bélgica.

Organizaciones patronales han anunciado que solicitarán a la justicia la inmediata suspensión de las medidas por considerarlas “desproporcionadas y arbitrarias”. Fuentes del sector plantean qué pasaría si los tribunales les dan la razón y recuerdan el sainete de agosto en la comarca del Segrià con órdenes y contraórdenes sobre la hostelería.

El anuncio del Govern ha caído como un mazazo en negocios que ven su única tabla de salvación en el recurso presentado ante el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. Pero si levantan la vista y miran alrededor, las noticias no son optimistas. O bares vacíos u hospitales llenos. Este es el dilema de la Generalitat. Aunque los gobiernos que dice imitar han seguido caminos muy diferentes, todos apuntan en la misma dirección: reducir el contagio social.

Francia, por ejemplo, abrió la vía a principios de octubre, cuando ciudades como Marsella y Aix-en-Provence ordenaron el cierre de bares. Se les sumó poco después París. Los restaurantes de la capital francesa que sigan abiertos tendrán un protocolo sanitario tan estricto (un máximo de seis comensales por mesa y los clientes han de dejar sus nombres y teléfonos) que algunos han optado por servir comida a domicilio o preparar platos para que se los lleven a casa sus clientes, como ahora en Catalunya.

Cierre total

Los Países Bajos y la República Checa extienden el veto a todo su territorio

París es “zona de alerta máxima” desde el pasado domingo, con una incidencia acumulada de positivos superior a los 250 por 100.000 habitantes. Praga tiene una incidencia de 483 casos; Bruselas, de 396; y Amsterdam, de 305. Y los países de todas estas ciudades también han optado por el cierre ­–total o parcial– de bares, cafeterías y restaurantes. La incidencia en Catalunya es de 279,65 en los últimos 14 días.

La República Checa ha impuesto un cierre parcial de tres semanas. El país, con la mayor tasa de nuevas infecciones de la región por cada 100.000 personas, castigará el consumo público de alcohol. Los Países Bajos decidieron ayer que el cierre durará al menos cuatro semanas. Si no se frena el coronavirus, dijo el primer ministro, Mark Rutte, los hospitales se verán colapsados “por la llegada de pacientes con necesidades urgentes y que no podrían recibir tratamiento”.

Los bares y pubs también permanecen cerrados en Irlanda del Norte y en las áreas más castigadas de Escocia, donde se ha optado por una vía intermedia que no satisface a nadie: los locales permanecen abiertos en las zonas con menor incidencia de la Covid-19, pero no se puede consumir alcohol. En Gran Bretaña, las medidas ordenadas en las ciudades donde sí se han ordenado cierres han propiciado vergonzosos botellones masivos, como sucedió anoche en Liverpool. La mayoría de Inglaterra está en el nivel más bajo de una escala de tres puntos, lo que implica el cierre de locales de hostelería a partir de las diez de la noche. Liverpool, en el nivel tres, ha impuesto el cierre total. El Reino Unido es el país europeo con más víctimas mortales por la Covid-19 (más de 42.600).

En Bruselas se cierran bares, cafés y salas de fiestas durante un mes; en el resto del país, bares y restaurantes cerrarán a las 23 horas. Italia y Alemania han optado de momento por restringir el horario de los bares. La canciller Angela Merkel, sin embargo, ha anunciado que a partir de ahora, el momento determinante para imponer las nuevas restricciones serán los 35 contagios por 100.000 casos, y no los 50, como sucedía hasta la semana pasada.

Cierre parcial

Reducen horarios los establecimientos alemanes, italianos y daneses, entre otros

En Dinamarca, uno de los primeros países de Europa en reabrir escuelas el pasado abril, los contagios comenzaron a aumentar a finales de agosto. En Copenhague y sus alrededores, los bares, restaurantes y clubs nocturnos deben cerrar a las diez de la noche. Fiestas privadas y bodas han de terminar a la misma hora.