Inicio Actualidad Cientos de estadounidenses llenan de pegatinas la lápida de una feminista pionera

Cientos de estadounidenses llenan de pegatinas la lápida de una feminista pionera

Una tumba del cementerio Mount Hope, en Rochester, Nueva York, ha aparecido una vez más llena de pegatinas. No es vandalismo sino una tradición y, en cierto modo, un gesto de reconocimiento. Las estampas ‘Yo voté’ cubren la lápida de Susan B. Anthony (1820-1906), una defensora de los derechos civiles cuya figura fue clave en la conquista del derecho al voto femenino en Estados Unidos.

Anthony y otras 14 mujeres más ejercieron su derecho a voto, hasta entonces exclusivo de los hombres, el 5 de noviembre de 1872. Este acto fue considerado ilegal y las sufragistas, precursoras de las luchas feministas en Estados Unidos, multadas por violación de la ley electoral.  “Ella se negó a pagar la fianza y solicitó ‘habeas corpus’, pero su abogado pagó la fianza. Fue procesada en Albany, y el fiscal del distrito de Rochester solicitó un cambio de sede porque un jurado podría tener prejuicios a su favor. En su juicio en Canandaigua en 1873, el juez ordenó al jurado que la encontrara culpable sin discusión. La multó con 100 dólares y le ordenó pagar los honorarios de la corte, pero no la encarceló cuando se negó a pagar”, recuerda la web de su fundación, National Susan B. Anthony Museum & House.

La Enmienda 19

No fue hasta 1920 que las mujeres blancas mayores de edad, mediante la aprobación de la Enmienda 19 –también conocida como la Enmienda Susan B. Anthony-,  conquistaron ese derecho. Las mujeres afroamericanas, eso sí, tuvieron que esperar un poco más. En concreto, 44 años, y pudieron votar por primera vez en las elecciones presidenciales de 1965.  

La ahora recordada sufragista –también abolicionista y activista de la lucha obrera–  falleció en 1906 a los 86 años,  14 años antes de la aprobación de la Enmienda, y no pudo ver cómo las personas de su sexo ejercían ese derecho.  Ahora los estadounidenses, sobre todo mujeres, le obsequian con su pegatina, un pequeño gesto cargado de simbolismo. 146 años después de su valiente gesto.

Esta tradición, la de visitar el camposanto donde descansan los restos de Anthony y enganchar una pegatina, dejó unas imágenes sorprendentes en el 2016: “cientos de personas hacían cola en la lápida de Susan B. Anthony”,  informaba la CNN. En esta ocasión, otros tantos visitan el camposanto neoyorquino solos o en familia para enganchar pegatinas y compartir sus imágenes en las redes sociales.