Ciutadans se desmarca de los constitucionalistas para disputar el liderazgo con ERC

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Desde la provincia que bautizan como “muro de contención” al independentismo y “punta de lanza” para la victoria naranja, ya que fue el territorio en el que obtuvieron sus mejores resultados el 27-S, Ciutadans ha evidenciado este domingo que pretende liderar su disputa por el primer puesto con ERC sin arrastrar la herencia del resto de partidos constitucionalistas.

Los naranjas se han desmarcado este domingo en Tarragona del PSC y del PPC y, de hecho, escasas han sido esta vez las menciones a la creación de un “gobierno constitucionalista“. El presidente de la formación, Albert Rivera, ha llamado de nuevo a concentrar el voto en su partido porque “no le sirve el conformismo del PPC y los complejos del PSC”, y ha reprochado a los socialistas haber formado parte de tripartitos que “regalaban” la Generalitat a los nacionalistas.

Dardos al PSC y PPC

Conscientes de que la estrategia de los populares pasa por sacar pecho de haber sido el brazo ejecutor del 155, Rivera ha reivindicado que su partido “fijó el rumbo” para frenar el ‘procés’, al pedir la aplicación de la Constitución y la convocatoria de elecciones en Catalunya sin discernir la una de la otra. El líder naranja ha asegurado, aunque sin mencionarlos, que los socialistas no querían aplicar la Carta Magna y que los populares se guiaban por “intereses electorales” para no convocar unos comicios en los que podrían perder butacas en el hemiciclo catalán. “A Ciutadans le importa parar el ‘procés'”, ha aseverado para marcar distancias, y ha animado a llenar las urnas ante el temor de que “los separatistas puedan ganar otra vez”.

En un mitin en la plaza Imperial Tarraco, Rivera ha alzado a su partido como la alternativa a una nueva legislatura independentista y ha criticado, ante cerca de 1.300 simpatizantes que lucían bufandas naranjas, que “Puigdemont es militante del PDECat pero piensa como ERC y actúa como la CUP“.

“Ganar no es una utopía”

A lo alto de un escenario decorado con un poster de su rostro al más puro estilo Warhol, la candidata Inés Arrimadas ha defendido que el 21 de diciembre será “la fecha de caducidad del ‘procés'” porque “ganar al nacionalismo no es ninguna utopía”. Ha acusado al ‘president’ de la Generalitat cesado de provocar la fuga de empresas, la bajada de inversiones y el descenso de la ocupación hotelera y ha señalado que la base de la recuperación económica es la vuelta a la “convivencia” y a la “normalidad”.

“Los autónomos que no tienen trabajo, que no les pagan las facturas, los comerciantes que cada vez venden menos, y esos señores no se pueden ir a Bruselas a la ópera como Puigdemont, se tienen que quedar aquí pagando las tasas”, ha proclamado y ha criticado que el Govern cesado haya “deteriorado” la imagen de Catalunya en el exterior. “El mundo nos mira, dice Puigdemont. Y sí, pero nos mira con preocupación y quiero que lo haga con admiración”, ha rematado.

Arrimadas ha apostado por un cambio que “mire al futuro, al siglo XXI y a la Europa sin fronteras” y que deje a un lado “lo que pasó en el 1714 para pensar en lo que pasará en el 2114“.