Colau rechaza de plano la ampliación de la Ronda Litoral proyectada por Fomento

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Sucedió el 30 de julio del 2009. El Ministerio de Fomento licitó el estudio informativo para la ampliación de la Ronda Litoral entre la Zona Franca y el Morrot, donde se amontona todo el tráfico portuario y de vehículos que quieren acceder a Barcelona desde el suroeste. Este jueves, casi nueve años después, y para sorpresa del gobierno de Ada Colau, que lo rechaza de plano, ese documento ha sido aprobado. Así lo recoge el BOE, que anuncia el periodo de exposición pública de 30 días antes de ponerse a licitar y ejecutar. El tramo afectado, de 5,6 kilómetros, requerirá de una inversión de 119 millones de euros.

El proyecto preseleccionado por Fomento abarca desde la salida de la Zona Franca hasta el muelle de San Bertran, a la altura del jardín del Mossèn Costa i Llobera, el de los cactus. En el primer tramo, aprovechando la mediana de 20 metros de ancho, se ganaría un carril por sentido de circulación. A partir del viaducto, justo debajo del Morrot, es donde está planificada la transformación más significativa. El Gobierno prevé aquí construir otra estructura viaria elevada, de manera que los cuatro carriles actuales se destinarían a la salida de Barcelona, y los cuatro de nueva creación se dedicarían a la entrada.

“No tiene sentido”

Janet Sanz, teniente de alcalde de Urbanismo, ha avanzado, tras conocer la aprobación del estudio informativo y los detalles del plan de Fomento, que pedirán “la retirada del proyecto“. No piensan molestarse en presentar alegaciones porque la suya sería una enmienda a la totalidad. “Porque no tiene ningún sentido generar un cuello de botella de esta magnitud al llegar al túnel que pasa por debajo de la plaza de las Drassanes. Hoy mismo o mañana intentaré ponerme en contacto con el ministro para sentarnos, de manera que cualquier reforma de la Ronda Litoral se haga de acuerdo con la ciudad“. El consistorio, según detalla la edila, lleva tres meses intentando reunirse con la dirección de carreteras para abordar el asunto. “No hemos obtenido respuesta a pesar de que siempre nos hemos ofrecido a trabajar juntos para encontrar una solución”.

En un convenio firmado en octubre del 2014 por Xavier Trias y Ana Pastor, en sus papeles de alcalde de Barcelona y ministra de Fomento, además de buenos amigos, se estipulaba que el ayuntamiento compraría la estación de mercancías del Morrot por un valor de 43 millones de euros para trasladarla a Can Tunis. A cambio, el consistorio podría crear en la zona un nuevo barrio dedicado a usos logísticos, terciarios y educativos vinculados al sector náutico. Esa adquisición, con el cambio de gobierno en la capital catalana, de CiU a Barcelona en Comú, nunca se llegó a hacer efectiva. Cuando le preguntaban a la alcaldesa Colau por el tema, solía responder que no es un proyecto prioritario para la ciudad.

Corredor mediterráneo

La alternativa del gobierno de Barcelona en Comú para esta vía rápida por la que cada día pasan 108.000 vehículos no tiene nada que ver con lo propuesto por el Gobierno. Quizás de ahí, de la previsión de que el acuerdo se atisba inviable, parta la decisión unilateral de la contraparte. El ayuntamiento, según señala Sanz, apuesta “por el corredor mediterráneo y por mejorar los accesos ferroviarios y viarios del puerto”. Tampoco comulgan con el plan Trias-Pastor porque en ningún caso se plantean invertir esos 43 millones en la terminal de mercancías. “Pueden tirar adelante la ampliación sin contar con nosotros, pero tendrán que asumir ese dinero de su bolsillo, al margen de las muchas incógnitas técnicas que plantea el proyecto”. A su modo de ver, la propuesta de Fomento “demuestra un desconocimiento absoluto de cómo es y de cómo funciona la Ronda Litoral”. Por todo ello, insiste, pedirán que se deseche la idea.

La noticia llega en el mismo mes en el que Fomento ha retomado los trabajos de la estación de la Sagrera tras cuatro años de parón. Y en el mismo mes en el que se ha concretado el soterramiento de vías en Montcada i Reixac y Sant Feliu de Llobregat (L’Hospitalet está al caer). Sin duda, el mayor impulso a la obra pública en Catalunya en la última década. La teniente de alcalde celebra el compromiso con “los déficits históricos de Barcelona y el área metropolitana en materia ferroviaria”, y alaba el modo de trabajar de Adif, que “colabora con las ciudades implicadas”. “¿Por qué el departamento de carreteras decide no llamarnos y actuar de manera unilateral?”. Esto no ha hecho más que empezar.  

Una ciudad encajonada

La ciudad de Madrid tiene la virtud de estar situada en una zona con mucho margen para el crecimiento. Es así como se ha ido expandiendo, no solo a nivel demográfico y geográfico, sino también viario. Las famosas radiales, sin embargo, y a pesar de que facilitan mucho la movilidad en la capital del Estado, también han generado situaciones rocambolescas, como el rescate de aquellas que no han tenido el uso esperado. Barcelona no tiene ese margen porque tiene dos ríos, una montaña y el mar. Las rondas, además, se hicieron de aquella manera por las prisas olímpicas. Lo podemos comprobar al norte, en la Ronda de Dalt, donde los vecinos llevan años pidiendo la cobertura de una arteria que divide los vecindarios. Se ha empezado; de manera muy tímida. La Ronda Litoral, en su paso por el Moll de la Fusta, donde el vial es más estrecho, tiene muy complicada su ampliación. Es en el Morrot donde hay margen porque los terrenos portuarios dan cierto margen. Esos 108.000 vehículos diarios (el cuarto punto más transitado de la ciudad) bien merecen una reflexión. Pero la solución podría ser peor que la enfermedad.