Inicio Actualidad Comienza una nueva legislatura pendiente de los separatistas

Comienza una nueva legislatura pendiente de los separatistas

Este martes 3 de diciembre arranca la XIV Legislatura con la constitución de unas Cortes Generales que, una vez más, no se sabe cuánto tiempo va a durar. La inestabilidad tras unas elecciones que no han ayudado a la gobernabilidad, el bloqueo político, la amenaza de un acuerdo de Gobierno con partidos que quieren la independencia hace pensar en un mandato de incierta supervivencia.

Las dificultades del presidente del Gobierno en funciones para llegar a un acuerdo con ERC después de haber firmado un pacto con Podemos mantienen en vilo a la clase política, que vivirá una legislatura con la Cámara más fragmentada de la democracia. Hasta 16 partidos con ideologías y programas radicalmente opuestos tienen representación en un Congreso de 350 diputados que han acabado definitivamente con el bipartidismo reinante.

La falta de apoyos a Pedro Sánchez lleva ya a muchos a hablar de terceras elecciones e, incluso, a poner fecha al día de los comicios. Echan cuentas de cuándo se debería disolver las cámaras que este martes se ponen en marcha para que unas hipotéticas elecciones no caigan en vacacione, concretamente el Domingo de Resurrección.

Y es que Sánchez y los 120 escaños del PSOE, a día de hoy, solo tienen garantizado el apoyo de los 35 de Unidas Podemos y los 3 de Más País junto a algún regionalista, de ahí que, pensando en la segunda votación, la que precisa únicamente de más síes que noes, la abstención de la formación separatista de ERC, si procede, también la de JxCat, además de Bildu con Arnaldo Otegi a la cabeza, se convierta en fundamental para los intereses socialistas.

Por cierto, ERC sigue sin tener prisa y mantiene su ‘no’ a Sánchez. El PSOE quiere gobierno antes de Navidad y los separatistas republicanos hablan de adentrarse en enero. Y junto a esta dificultad, el presidente de la generalidad, Quim Torra, también quiere su parte de la tarta política a costa de los socialistas, que mantendrán su primer encuentro también este martes con Junts per Cataluña para abordar la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

Los augurios no son buenos. No faltan analistas que ven un Gobierno con pinzas y muchas dificultades para sacar adelante unos Presupuestos generales del Estado que guarden en un cajón los del PP. Desde Ciudadanos lamentan que las grandes reformas que necesita España tendrán que esperar a que haya otros actores con capacidad de decisión en Moncloa.

Vía constitucionalista

Otra opción que el Gobierno en funciones no contempla es la vía constitucionalista que propone Ciudadanos. Su portavoz, Inés Arrimadas, ha mandado una carta al jefe del Ejecutivo para proponer un encuentro a tres bandas del PSOE con Cs y PP, pero Pedro Sánchez sólo quiere reunirse con la líder de la formación naranja.

Dejan Claro en Moncloa que les interesan los 10 votos de Cs, pero no contestarán, todavía, la llamada telefónica de Pablo Casado el día de las elecciones tras conocerse que el PSOE volvía a ganar, aunque con menor representación.

Sánchez no quiere al PP ni en pintura, pero Cs le puede “servir” hasta para presionar a ERC de cara a la negociación de su investidura con la “amenaza” de que se contempla un plan B por la vía de los partidos de centro derecha.

Líos con la Mesa del Congreso

Conocido que el PSOE propondrá a Meritxell Batet como candidata para seguir al frente del Congreso de los Diputados y a la senadora Pilar Llop como presidenta de la Cámara Alta, los problemas vienen, sobre todo, en la formación de la Mesa del Congreso a cuenta del cordón sanitario que los socialistas quiere hacer a Vox.

Y precisamente sobre la conformación de la Mesa del Congreso, el PP ha decidido eludir el cordón sanitario del PSOE y posibilitará que Cs y Vox puedan entrar. Su presidente, Pablo Casado, lo decía claramente: “Nuestra posición es que aquellos partidos que puedan tener representación en las mesas, si depende de nuestros votos, tendrán nuestro apoyo”.

Casado dijo que su formación nunca participará de cordones sanitarios contra los que defienden la unidad nacional y la Constitución y, sin embargo, ha abogado por un “cordón sanitario legal hacia quienes no han condenado 800 asesinatos” o han sido acusados de sedición por el Supremo, en clara referencia a Bildu y ERC.