Cómo educar a un gato de forma correcta y efectiva

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Los gatos son una de las mascotas más habituales en los hogares, y son animales muy especiales que deben aprender desde el primer momento todas las reglas y normas del hogar. ¿Quieres saber cómo educar un gato de forma correcta? Sigue leyendo y haz que tu minino sea el más educado de todos.

Comunicación con los gatos

Los gatos se comunican casi en su totalidad a través del olfato, y son capaces incluso de detectar todo lo que ha hecho su amo simplemente con acercarse y olerlo. De hecho, cuando llegas a casa, lo primero que hacen es olerte para enterarse de todo.

Pasos para educar a un gato de forma correcta

  1. El gato debe tener claro que hay unas reglas, y unos límites. Es la primera regla básica en la educación, no solo de animales sino también de personas. Por suerte, son mascotas con una gran capacidad de aprendizaje, así que educar a un gato no tiene por qué ser difícil.
  2. A la hora de reñirle, hay que hacerlo siempre de la misma manera, con la misma expresión. Si utilizas diversas expresiones para lo mismo, se puede desorientar y no entender la orden o el reproche. Emplea siempre la mixma expresión para que sepa a qué atenerse.
  3. Los gatos únicamente reaccionan en el momento a una mala experiencia de algo que han hecho en ese instante. Por ejemplo, si le tienes que reñir por algo, tiene que ser en el momento, una hora después ya no va a saber de qué estás hablando. Esto puede ser perjudicial ya que si está descansando, pensará que le riñes por hacerlo, no por lo que hizo un rato antes.
  4. Cuando se porta bien hay que premiarlo, darle una recompensa, que es básicamente el motivo por el que hacen las cosas. No tiene por qué ser algo material, como algo comestible, buenos premios son también acariciarlo, jugar con él, etc.
  5. Sigue a rajatabla las reglas que le has enseñado. Las reglas son reglas y hay que cumplirlas todos los días, sin excepción.
  6. Un tema muy delicado a la hora de educar a un gato es lo de los castigos. No está claro si realmente lo entiende, y si lo castigas mucho corres el riesgo de que empiece a desconfiar de ti por tener con frecuencia una actitud negativa hacia él.
  7. Habla siempre con voz suave, tanto si es algo bueno como malo. Los gatos se asustan cuando les hablas muy fuerte.
  8. Respeta sus derechos y privilegios incluso cuando hay visitas. Por ejemplo, si lo dejas que se suba al sofá, no se lo prohibas cuando haya alguien en casa, no lo entenderá y se disgustará.