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Cómo hacer jabón de miel

La miel es una sustancia rica con orígenes muy antiguos cuyas propiedades para los cuidados estéticos de la miel han sido famosos desde la antigüedad y de hecho, se dice que Cleopatra usaba la miel para el baño, a fin de mantener la piel suave y joven.. Veamos a continuación, paso a paso y de manera fácil, cómo hacer jabón de miel.

La miel es un elemento absolutamente natural, y además de servir para enriquecer nuestros desayunos o preparar deliciosos postres, también es adecuada para hacer con ella jabón y así, a través de un simple proceso doméstic , podemos evitar la compra de productos menos naturales y también, más caros. El jabón de miel hará que nuestra piel esté hidratada, aterciopelada y suave. Veamos cómo prepararlo en unos pocos pasos.

Materiales

  • 500 g de miel
  • Jabón de marsella
  • Un vaso de agua destilada
  • Varios moldes o vasos de plástico
  • Aceite de oliva o mantequilla para engrasar los moldes

Pasos para hacer jabón de miel

  1. Antes de preparar el jabón de miel, nos ocuparemos de un pequeño trabajo preliminar. Engrasaremos los moldes con aceite de oliva o mantequilla, para una fácil extracción del jabón una vez haya finalizado su proceso de secado.
  2. Una vez tengas engrasados los moldes, debes coger una olla y mezclar dentro el agua destilada, el jabón de marsella y la miel.
  3. A continuación, calentamos la mezcla al baño María, mientras, vez mezclando continuamente hasta que espese.
  4. Luego, una vez retirado del fuego, deja que se enfríe un poco. Después vierte en los moldes y espere a que alcance la temperatura ambiental.
  5. Finalmente, inserta los moldes en el frigorífico para que descansen durante aproximadamente 14 horas.
  6. Tan pronto como se seque, retira el jabón de los moldes y haz que se seque sobre un papel de periódico o papel de cocina. ¡Listo! ya tienes hecho tu jabón de miel.
  7. Además de lo explicado, podemos preparar variaciones de jabón de miel con la adición de algunas esencias. En este contexto, daremos libre elección a nuestras preferencias y nuestra imaginación. En general, las sustancias más adecuadas son la harina de avena o el aceite de oliva. O aceites esenciales como la manzanilla, la lavanda o el coco. El jabón de miel obtenido con las formas más dispares, gracias a los moldes, es también una excelente idea de regalo. Los moldes están fácilmente disponibles en el mercado en todas las formas favoritas. Sin embargo, para darle forma al jabón de miel, podemos usar vasos o fondos de plástico simples. Siempre y cuando faciliten la extracción del jabón.
  8. Con sus cualidades humectantes y antimicrobianas, el jabón de miel es una ayuda válida también para episodios de quemaduras y abrasiones leves. También emana una fragancia envolvente y agradablemente delicada. Además este jabón que has realizado lo podrá usar toda la familia, ya que el jabón de miel está indicado para todo tipo de pieles, también las que son sensibles.