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Cómo hacer una felicitación de San Valentín

Hacer una felicitación de San Valentín con nuestras propias manos es uno de los gestos de amor más grandes que puedan existir. En este día se celebra el amor, pero también es el momento perfecto para expresar con total libertad aquello que guardamos dentro. El amor es difícil de definir, el Principito nos decía que ‘lo importante es invisible a los ojos’, hacerlo visible puede ser posible si buscamos los materiales y el diseño más especial. Atrévete a decir lo que sientes de una forma especial, haz visible o invisible y plasma en cada detalle lo que convierte a tu pareja en el amor de tu vida.

Materiales para hacer una felicitación de San Valentín

  • Papeles de colores
  • Cinta washi tape
  • Pegamento
  • Cartulina

Cómo hacer una felicitación de San Valentín

  1. Vamos a empezar esta felicitación pensando en el diseño, los corazones y el color rojo son alguno de los imprescindibles de cualquier postal de San Valentín. Con un lápiz y un poco de imaginación podemos empezar a trazar las líneas maestras de nuestra pequeña obra de arte.
  2. Seguiremos con las piezas, la cartulina será la base, pero los papeles de colores deben complementarla. Recortamos los papeles siguiendo las formas de nuestro diseño. Lo ideal es hacer muchos corazones e irlos pegando sobre la cartulina, con un par de grandes en el centro el diseño será precioso.
  3. La cartulina suele ser lisa y sin vida, le daremos vida con la cinta de whasi tape que puede ser con topos, más corazones o de colores. Recortaremos unas tiras y las colocaremos en la cartulina a modo de marco ideal para nuestros sentimientos. Dejaremos un margen de unos dos centímetros para que quede una portada mucho más limpia y organizada.
  4. Con unos cortes estratégicos podemos realizar una especie de relieve colocando los corazones de tal manera que sobresalgan de la cartulina al abrirse. La imaginación es el limite en este tipo de diseños tan especiales.
  5. Podemos rematar el trabajo con un boli negro, escribiendo o dibujando aquello que guardamos dentro. No hace falta que sea un diseño muy elaborado, pero sí sincero. Anotar una frase de vuestra relación o poder colocar un elemento personalizado como una foto o imagen especial, coronará esta felicitación hasta hacerla muy íntima.

Colocamos la felicitación en un sobre y la colocamos en una mesa de desayuno para San Valentín, tendremos todos los ingredientes preparados para triunfar. Directamente de nuestro corazón habrán llegado unos detalles únicos para nuestra pareja.